Arqueólogos británicos intentan desentrañar los misterios del Stonehenge

Durante dos semanas, dos de los mayores expertos en la materia culminarán una investigación que ya dura más de seis años con una excavación en el monumento monolítico

AGENCIAS |LONDRES
Los estudiantes de arqueología Steve Bush, (d) y Sam Ferguson, inspecionan el material excavado en el monumento monolítico. /AP/
Los estudiantes de arqueología Steve Bush, (d) y Sam Ferguson, inspecionan el material excavado en el monumento monolítico. /AP

Por primer vez desde 1964, un equipo de arqueólogos viajará a las profundidades de , el círculo de piedra más famoso del Neolítico, para averiguar cuándo y por qué fue construido y determinar si, como creen los investigadores, fue un santuario al que acudían los peregrinos en busca de curación al estilo del santuario de Lourdes. La excavación, que ha comenzado hoy, tratará de resolver el misterio que ha rodeado a este milenario monumento y que ha cautivado a todo tipo de investigadores desde la Edad Media.

El monumento monolítico, un conjunto de estructuras circulares concéntricas fue erigido entre 3.000 y 1.600 antes de Cristo y sus piedras están orientadas en función de los movimientos solares. Pese a las numerosas investigaciones, el complejo sigue siendo objeto de elucubraciones e hipótesis: Algunos aventuran que se trata de un templo, otros un observatorio astronómico prehistórico. Lo que sí se ha podido esclarecer de este monumento es que las piedras están orientadas en función de la salida y la puesta de sol, pero los expertos continúan preguntándose cuál era su propósito. Algunos se han referido a un templo, otros han apostado por un observatorio astronómico prehistórico e incluso hay quienes piensan que era un cementerio secreto.

Durante dos semanas, dos de los mayores expertos en la materia, el profesor de la Universidad de Bournemouth Tim Darvill y el profesor de la Sociedad de Anticuarios Geoff Wainwright, culminarán una investigación que ya dura más de seis años.

Ambos están convencidos de que la estructura de la llanura de Salisbury, en Wiltshire (Inglaterra), era un lugar de peregrinación al que acudían enfermos desde lugares remotos. Para seguir adelante con esta hipótesis, los arqueólogos esperan encontrar respuestas en la muerte, ya que algunos de los restos humanos hallados en la zona presentan roturas de huesos y otras dolencias.

Además, nuevas técnicas de análisis han confirmado que muchas de estas personas recorrieron grandes distancias para llegar al suroeste de Inglaterra, lo que puede significar que viajaban en busca de una ayuda sobrenatural. Algunas inscripciones neolíticas del entorno de Stonehenge relatan que existía la creencia de que las piedras eran mágicas y que las aguas locales tenían propiedades curativas.

Un secreto de más de 4.500 años

En una zanja de 3,5 por 2,5 metros en el cuadrado sureste, los investigadores tratarán de recuperar fragmentos de los pilares originales del círculo de piedra originario, del que no hay restos visibles.

Las piedras que se aprecian en la actualidad fueron repuestas años más tarde de la construcción del original y las muestras tomadas en anteriores excavaciones fueron destruidas o mal datadas, por lo que no arrojan una información determinante para solucionar los misterios de Stonehenge. Para ello, el análisis de unas pequeñas piedras del centro del círculo será crucial, ya que los arqueólogos creen que han guardado el secreto durante más de 4.500 años.

Estos minerales, traídos desde las colinas de Preseli (North Pembrokeshire, en el oeste de Gales), que se encuentran a más de 250 kilómetros del emplazamiento del monumento, podrían pertenecer a los pilares originales y ser claves para aportar luz sobre una sociedad que encaró el ingente reto de elevar este círculo de piedra.

El Neolítico, un desconocido periodo histórico

Con las muestras que se obtengan en la excavación se realizarán pruebas con la última tecnología de datación, la del radiocarbono, algo que puede explicar durante cuánto tiempo se utilizó el círculo de piedra, cuándo fue desmantelado y vuelto a construir. La investigación en el terreno, financiada por la cadena pública británica y apoyada por , la entidad que gestiona el monumento, terminará el próximo 11 de abril.

Si sus resultados revelan el enigma que ha rodeado a Stonehenge durante siglos, se habrá dado un paso en la comprensión de un periodo histórico oscuro, el Neolítico, pero se acabará con el cautivador misterio que lleva a cientos de viajeros a sumergirse mundo de la magia.