Identificados Jurdan Martitegi y Arkaitz Goikoetxea como dos de los presuntos etarras que atentaron en Calahorra

Arkaitz Goikoetxea, uno de los terroristas más buscados y perteneciente al 'comando Vizcaya', llamó desde un móvil anónimo a 77 kilómetros de la casa cuartel

COLPISA | MADRID
La Ertzaintza ha identificado como presuntos autores de la colocación de la bomba de Calahorra a Jurdan Martitegi Lizaso (i) y Arkaitz Goikoetxea Basabe (d). /EFE/
La Ertzaintza ha identificado como presuntos autores de la colocación de la bomba de Calahorra a Jurdan Martitegi Lizaso (i) y Arkaitz Goikoetxea Basabe (d). /EFE

Los peritos de ambos cuerpos han analizado durante días la voz en castellano que asumió el atentado y la han comparado con otros registros grabados "indubitados" de Goikoetxea. Los agentes no tienen dudas de que se trata de la misma persona porque este terrorista, de 27 años y natural de Baracaldo, tiene un defecto muy marcado en la pronunciación de ciertas sílabas.

Goikoetxea hizo la llamada a través de un teléfono móvil, con tarjeta prepago anónima. El sistema de triangulación de antenas de cobertura móvil ha desvelado que el terrorista telefoneó cuando se encontraban a la altura de la localidad alavesa de Maeztu, a 77 kilómetros de Calahorra, y a más de una hora de trayecto, cuando se dirigía a un lugar desconocido del País Vasco por la N 132 para refugiarse.

La identificación de Goikoetxea confirma las sospechas de que el 'comando Vizcaya' estaba detrás de este atentado. Las cámaras de seguridad del propio cuartel grabaron al conductor que abandonó el Honda Civic embutido de explosivos. Aunque en las imágenes no se puede apreciar el rostro, el terrorista supera con creces el 1,80 de altura, la misma envergadura de Jurdan Martitegi, el compañero inseparable de Goikoetxea desde que el pasado mes de agosto ambos comenzaran su particular ofensiva bajo la supervisión del nuevo hombre fuerte de ETA y actual responsable de la logística de la banda, Aitzol Iriondo Yarza.

Los servicios antiterroristas de la Guardia Civil, no obstante, están convencidos de que Goikoetxea y Martitegi, quizás por primera vez desde que iniciaron su campaña, contaron con colaboración activa de, al menos, dos etarras 'legales: uno que se quedó a cargo de la vigilancia de los propietarios del Honda Civic, a los que retuvieron en una ladera de la sierra de Toloño, ubicada entre Álava y La Rioja; el otro condujo el coche en el Martitegi se dio a la fuga una vez que abandonó el coche-bomba.

Doce atentados

Tras la confirmación de que el 'comando Vizcaya' está detrás de este nuevo ataque, el historial de este activo grupo crece hasta los doce atentados en apenas ocho meses.

Las dos únicas acciones terroristas tras la ruptura de la tregua que no se le atribuyen son el asesinato, el pasado 1 de diciembre, en Capbreton (Francia), de los guardias civiles Fernando Trapero y Raúl Centeno, y el asesinato a bocajarro, el 7 de marzo, del ex concejal socialista de Mondragón (Guipúzcoa) Isaías Carrasco. En este último caso, no obstante, "todas las hipótesis están abiertas", según mandos de la lucha antiterrorista.

Las pruebas indican que sí serían los responsables del coche bomba con el que ETA retornó a los atentados y voló el 25 de agosto de 2007 el cuartel de Durango (Vizcaya). Luego vino el coche-bomba contra la Delegación del Ministerio de Defensa en Logroño el 10 de septiembre, que habría sido preparado en Francia por Iriondo. El 25 de septiembre atentaron con un artefacto contra la comisaría de Zarautz. Posteriormente intentaron asesinar al escolta Gabriel Gines el 9 de octubre y pusieron las bombas contra los juzgados de Getxo el 11 de noviembre. Tras un periodo de inactividad, perpetraron el atentado contra la sede judicial de Sestao el 16 de diciembre y atentaron contra la sede del PSE en Balmaseda el 24 de diciembre.

Ya en 2008, intentaron si éxito recoger un barril de cerveza cargado con 30 kilos de explosivos localizado el 1 de febrero en un camino de Getxo. El 8 de este mes hicieron estallar una bomba con 15 kilos de amonitol frente a los juzgados de Vergara. El 23 de febrero atacaron un repetidor en las inmediaciones de Bilbao con una bomba-trampa. Seis días después destrozaron con una bomba la sede del PSE de Derio.

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