Air France rebaja sus exigencias de despidos y hará una nueva oferta por Alitalia

ÍÑIGO DOMÍNGUEZ

El intento de venta de Alitalia a Air France-KLM, que parecía una cosa seria porque la compañía está en quiebra y pierde un millón de euros al día, ha sido ya arrastrado al terreno del sainete. Es donde se suelen dirimir las grandes cuestiones italianas y el comprador extranjero se siente incómodo y acaba trasquilado o sale corriendo.

La oferta de Air France-KLM, que suponía 2.100 despidos y otras medidas drásticas de saneamiento, fue torpedeada la semana pasada por el líder del centro-derecha, Silvio Berlusconi, que la desaprobó. Como puede ser el próximo primer ministro en las elecciones anticipadas del 13 y 14 de abril, la operación quedó tocada.

Pero Air France no se ha rendido y ayer aceptó rebajar algunas de sus condiciones, según anunció en su segunda reunión con los sindicatos. El viernes hará una nueva propuesta. Ahora, la fecha límite de la negociación, el 31 de marzo, puede aplazarse, aunque la compañía advierte que quizá sea necesario un préstamo del Gobierno para mantenerla con vida. Tal como está a lo mejor no llega a junio.

La compañía de vuelo francesa parece dispuesta a discutir punto por punto una propuesta cuadro, que incluiría una rebaja de los despidos, con la absorción de 180 pilotos jóvenes.