Educación aceptará objeciones contra Ciudadanía y espera una avalancha de peticiones

El Gobierno riojano advierte de que «abriría la vía hacia los tribunales» si no es competente en la en la campaña que anuncian las Apas católicas

J. A. G. J. A. G.
Educación aceptará objeciones contra Ciudadanía y espera una avalancha de peticiones

La Consejería de Educación no ha recibido hasta el momento ningún escrito de objeción de conciencia contra la Educación para la Ciudadanía, pero espera una avalancha en los próximos días. El procedimiento a seguir para cuando se presenten esos documentos ya está decidido. «Se aceptarán todos -segura el director general de Educación Rafael Federío-, y luego consultaremos a nuestros servicios jurídicos sobre si es la Consejería la que tiene el derecho a conceder la objeción o no».

El posicionamiento que ha adoptado el Gobierno de La Rioja respecto a este asunto ha venido en parte forzado por el inequívoco llamamiento a la objeción que el jueves hizo la asociación católica de padres de alumnos de La Rioja. La CONCAPA animaba a presentar masivamente escritos de objeción ante la Consejería y ponía a disposición de los padres un documento-tipo al que sólo había que añadir el nombre y la firma.

Rafael Federío admite que tiene muchas dudas a cerca de la competencia de la Consejería para conceder por sí misma el derecho a la objeción solicitado por los padres, por lo que adelanta que «abriríamos la vía para que las familias acudan a los Tribunales».

«No es como el caso de la Comunidad de Madrid», advierte el director general de Educación. «Nosotros vamos a esperar y vamos a dejar que sean nuestros juristas los que establezcan lo que se puede hacer». La federación de padres de alumnos FAPA-Rioja se muestra «absolutamente de acuerdo» con la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía. Gregorio Martín, responsable de esta asociación, remite al artículo 27.2 de la Constitución, «que dice que la educación tendrá por objeto un pleno desarrollo de la personalidad humana respecto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales».

En su opinión, la asignatura impulsada desde el Gobierno central incide en tales principios. «Hay valores que pertenecen al ámbito de lo privado, como la ideología y la religión, pero otros -incide Martín- corresponden al ámbito público, a lo común, a los valores cívicos que todos debemos compartir».

El presidente de la FAPA no se queda ahí. Considera, incluso, que «las 190 horas marcadas para la Educación Primaria y Secundaria son insuficientes, cuando la enseñanza de la religión ocupa 560 horas en el currículum educativo de estas mismas etapas».

Por otro lado, el sindicato CCOO quiso también mostrar ayer su postura sobre este asunto. A través de una nota de prensa, Comisiones asegura que la llamada a la objeción de la CONCAPA «y de otras asociaciones ultracatólicas a incumplir la legalidad educativa vigente responde simplemente a una instrumentalización política de la Educación tras la derrota electoral del Partido Popular».