Artista y embajadora

Amigos del Plus Ultra homenajean a 'La Riojanita' y a su marido, el compositor Agustín Novoa, con la colocación de una placa en la casa donde vivieron y con una mesa redonda y audición de sus canciones

E. ESPINOSA

Se cumplen cien años del nacimiento de Purita Ugalde San Millán 'La Riojanita', una de nuestras artistas más populares y embajadora de su tierra allá donde levantó la voz para interpretar temas tan conocidos como

Tampoco tenemos metro

Aprovechando el aniversario de su nacimiento, los Amigos del Plus Ultra rinden hoy y mañana homenaje tanto a 'La Riojanita' como a Agustín Novoa, su marido y compositor de la mayoría de los temas que esta logroñesa interpretó por toda la geografía española y en el extranjero.

Hoy, y para abrir boca, miembros de esta asociación y de Amigos de La Rioja colocarán una placa recordatoria en el número 7 de Víctor Pradera, la casa donde la pareja vivió su retiro. Una placa que no puede lucir en la vivienda de Juan Lobo donde nació 'La Riojanita', porque ya no existe, aclaró Jesús Martínez, de Plus Ultra.

Los 50, su década dorada

El homenaje se prolonga mañana, lunes, con una mesa redonda sobre la «Aportación de 'La Riojanita' y Agustín Novoa a la canción tradicional riojana». En ella intervendrán el hijo de la pareja, Agustín Novoa Ugalde; el musicólogo Ignacio Faulín, y el antropólogo Félix Cariñanos. La cita tendrá lugar en el centro cultural Caja Rioja (Gran Vía, 2) a partir de las 18 horas, donde también se escucharán temas interpretados en su día por 'La Riojanita'.

La carrera artística de esta logroñesa arranca con los distintos concursos de jotas que se celebraban en La Rioja y provincias vecinas, y que ella ganaba una y otra vez, hasta que el Cuarteto Novoa (fundado por quien luego sería su esposo) la fichó como vocalista, con 26 años. Sin embargo, un año más tarde Purita Ugalde debuta como solista en el Circo Price de Madrid y, otro año después (en 1945), nace su único hijo. Una situación familiar que no le impide continuar con su carrera y desplazarse a Madrid y, sobre todo, a Barcelona, donde se gestionaba la vida cultural de aquellos años. Fue entonces cuando inicia su periplo nacional, ya con el nombre artístico de 'La Riojanita', actuando en cafés y teatros de todo el país.

Los momentos más fructíferos de su carrera llegarían poco después, coincidiendo con la década de los años 50. Fue entonces cuando realiza varias giras por Portugal y otra por el sur de Francia, esta última con escasos resultados económicos.

Comparte cartel con artistas y grupos de la época, entre ellos Jorge Sepúlveda, José Guardiola, Estrellita Castro, La Niña de los Peines, Los Chimberos, Dúo Dinámico, Y empieza a grabar discos (primero de grafito, luego de microsurcos) que recogen aires regionales, si bien para entonces 'La Riojanita' cantaba boleros, rancheras, Excepto flamenco y canción andaluza, interpretó todos los géneros de música tradicional.

De regreso a Logroño

El declive de la artista llegó en los años 60. Posiblemente no supo adaptarse a los nuevos artistas, técnicas y medios de la época, y a principios de esta década Purita Ugalde y su marido deciden volver a Logroño, donde aún hubo ocasión de intervenir en funciones benéficas y algún homenaje que le rinden en su tierra. Se instalan en Víctor Pradera, donde transcurren los últimos años de su vida. Sin tardar, empezaron a asomar los problemas de salud; primero en Agustín Novoa, quien fallece en 1968.

'La Riojanita', reconvertida en Puri para los amigos, empezó a vivir de los recuerdos y de la amistad de los vecinos. Más adelante convivió con la enfermedad, el alzheimer, causante del deterioro de su mente, que no de su carácter jovial. Falleció en agosto de 1995, pero tanto de ella como de su marido nos quedan recuerdos sonoros como

En La Rioja no hay tranvía, Las tascas de Haro, Aromas de la ribera

El letrero.

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