Dos años de prisión para el rumano que obligó a prostituirse a una compatriota

La Audiencia absuelve al hombre de los delitos de detención y de agresión sexual y deja sin castigo a la otra acusada

A. SOTO
Los dos acusados, durante el juicio celebrado en Logroño./JUAN MARÍN/
Los dos acusados, durante el juicio celebrado en Logroño./JUAN MARÍN

La Audiencia Provincial de Logroño ha condenado a dos años de cárcel a un rumano que obligó a una compatriota a prostituirse en Rincón de Soto. Sin embargo, la sentencia absuelve al hombre de los delitos de detención ilegal, de agresión sexual y contra los derecho de los trabajadores, por los que se le solicitaba 19 años de prisión, y también deja sin castigo a otra mujer rumana acusada de un delito de prostitución.

Según el fallo judicial, el rumano, de 32 años, convenció a una compatriota para venir a España desde la localidad de Tirgoviste bajo la promesa de obtener un trabajo. «Yo quería un empleo normal, no de prostituta», aseguró ella durante el juicio. El juez, de cualquier forma, no considera suficientemente probado que la mujer no conociera que su destino sería trabajar en la prostitución en España.

Por eso, una vez en Calahorra, la víctima se puso de acuerdo con el condenado, según la sentencia, para acudir al club de alterne con el fin de ejercer la prostitución, a la vez que se comprometió a entregar parte del dinero que obtuviese con esta actividad al acusado.

En su comparecencia ante el tribunal, la testigo explicó que los dos acusados la obligaron, durante los 12 ó 14 días que duró su presunto cautiverio en Rincón de Soto, a llevar a cabo al menos ocho servicios sexuales al día, a un precio mínimo de 30 euros para sufragar los 1.800 euros que le costó el viaje a España.

Esta versión fue puesta en entredicho por el abogado defensor. En su opinión, las tres declaraciones de la víctima eran contradictorias, como en el caso de las presuntas violaciones y demostraban que mentía «constantemente», por lo que solicitó la libre absolución.