«Esta obra teatral es una crítica a la banalización grosera de la televisión»

El autor riojano estrena hoy, a las 21 horas, 'Asesinato de calidad' en el teatro Avenida de Santo Domingo

DIEGO MARÍN A.
Imagen de un ensayo de la obra teatral. / L.R./
Imagen de un ensayo de la obra teatral. / L.R.

El teatro sigue vive en las pequeñas iniciativas, buena prueba de ello es el estreno esta noche, a las 21 horas en el Teatro Avenida de Santo Domingo de la obra

Asesinato de calidad

Tasugo

La hipótesis del continuo

- Sabíamos de sus dotes para la narración, pero no para el teatro. ¿Cómo surgen estas representaciones?

- Surgieron hace tres años. Un grupo de amigos, para celebrar una efeméride, quiso hacer teatro y yo, que había pertenecido en mi juventud a un grupo de teatro universitario, les escribí la obra y la dirigí. Les gustó la experiencia y el grupo se fue ampliando, así que cada año escribo una obra y la representamos.

- Además de escribir la obra, la dirige y en ocasiones actúa en ella, aunque hay más de una docena de actores...

- No suelo actuar, sólo escribo y dirijo, salvo que haya que sustituir a algún actor de reparto de forma imprevista. No actúo para no perder esa perspectiva. El problema es que, al ser teatro aficionado y vivir los actores en diversos lugares, sólo ensayamos los sábados; por eso este verano hemos hecho representaciones por La Rioja Alta y Burgos, para rodar al grupo, antes de estrenarla en Santo Domingo.

- Pasa en todos los grupos aficionados. En el Leiva hay enólogos, profesores de Matemáticas... ¿nadie que se dedique a algo parecido a la literatura?

- En el grupo, además de matemáticos y enólogos, hay bancarios, profesores, empleados de supermercado, arquitectos, panaderos, agricultores... y la productora, que es economista, pero nadie que viva de la literatura, aunque son grandes lectores.

- La obra es coral, con muchos personajes. Una comedia negra, ¿cómo conjuga la tragedia y la comedia?

- Supongo que se conjuga con humor, blanco y negro. Es cierto que hay una tragedia presente, y otra escondida, que se desvela al final, pero el desarrollo de la obra es en clave de comedia. El público, en general, quiere reír en el teatro; me ha llamado la atención lo repetidamente que, antes de las representaciones, el público pregunta: «¿Es de reír? Porque si no es divertida no voy». Nosotros procuramos complacerles.

- Algo tan poco literario como la telebasura sirve de telón de fondo pero, ¿cómo?

- En realidad, todo es literario, incluso lo que no lo parece, como la telebasura. Hay un personaje, en la comedia, obsesionado con participar en los programas del corazón; también una emblemática locutora de telebasura, a quien persigue el personaje. En el fondo, la obra es una crítica a la banalización grosera de la televisión.

- ¿El teatro sigue vivo en los pueblos gracias a los grupos aficionados?

- Sí, desde luego, pero es imposible igualar el récord establecido en mi pueblo Leiva, por un grupo de teatro local en los años 40- 50, en el que actuaron algunos de los padres del actual grupo, y que representaron, en poco más de dos años, veintitrés obras de teatro. Cuando acababan las labores del campo y domésticas, iban a ensayar. No hacemos sino seguir la tradición.