La nueva ley para los libros de texto impide este año los descuentos en los grandes híper

La norma prohíbe rebajas superiores al 5%, cuando otros cursos llegaban al 25% en los centros comerciales

DAVID CORDÓN D. CORDÓN
La nueva ley para los libros de texto impide este año los descuentos en los grandes híper

La nueva Ley del Libro impulsada por el Gobierno español, que entró en vigor en junio y sustituye a la del año 2000, obliga a que este año los libros de texto se vendan al precio que marca la editorial. La medida, impuesta para liberalizar el precio de los manuales, ya no permite los descuentos que aplicaban hasta ahora las librerías tradicionales y, sobre todo, las grandes superficies, que llegaban a rebajas del entorno del 25% en cursos pasados.

En los niveles de Infantil y Bachillerato, la ley sólo acepta descuentos de hasta el 5%, que es el margen donde se mueven los centros comerciales, cuyos responsables riojanos aclaran que tienen permitido por ley venderlos «incluso a precio de coste, pero nunca más baratos», como explica José Fernando Pérez, responsable del área de librería del supermercado Eroski, en el Centro Comercial Berceo de Logroño. «Así que los clientes continúan encontrando precios competitivos», añade.

Quejas del comercio

La ley estatal disgusta más a los pequeños comerciantes, como reconoce Mónica Ochoa, de la logroñesa librería Santos Ochoa. «Aunque no podamos competir contra esos precios, las librerías nos hemos puesto de acuerdo para mantener unos precios similares y diferenciarnos por un servicio y una atención personalizada», señala. Irene Cerezo, responsable de Librería Cerezo, veterano comercio del centro de Logroño, también recuerda que el servicio del pequeño comercio «es muy diferente al del centro comercial». «Cuidamos al cliente y nos preocupamos para que disponga de todo el material», advierte.

El impacto de la política de precios en el sector resulta considerablemente más leve para las familias riojanas desde la implantación por parte del Gobierno regional del plan de gratuidad de libros de texto, que este próximo curso incluirá ya a los alumnos de quinto de Primaria. A pesar de que muchas familias todavía se empeñan en adquirir los libros, lo cierto es que una vez acabado el curso terminan amontonándose en un rincón esperando a ser heredados por algún familiar cercano. El Gobierno regional decidió ya en el curso académico 2002-2003 implantar la gratuidad en los colegios riojanos. Fue un proceso paulatino que aún hoy continúa, pero que ha permitido a muchas familias ahorrarse un buen pellizco en libros de texto. El proyecto sólo tiene validez en los ciclos obligatorios de enseñanza, es decir, Educación Primaria y Secundaria, pero cada año son más las familias que se acogen a la gratuidad. Sólo hay que ser lo suficientemente responsable como para cuidar bien del material, y si hay algún desperfecto importante es el alumno quien abona el coste de una unidad nueva.

Desde la Consejería de Educación explican que «los dos únicos cursos que quedan por entrar a formar parte de este sistema son 4º y 5º de Primaria, pero su incorporación se realizará en breve». El número de alumnos acogidos a la gratuidad en el último curso 2006-2007 se eleva a 13.544. El Gobierno destinó en el mismo periodo de tiempo más de 388.034,48 euros en ayudas de 80 euros para cada familia con hijos en los primeros cursos académicos, ya que «son materiales que no se pueden volver a aprovechar porque se pintan o se recortan». La cifra más destacable tal vez sea la de las 1.482 familias que han renunciado a esta medida.

Gracias al plan de gratuidad de libros de texto, son muchos los riojanos que ahorran unos cuantos euros al cabo del año, aunque siempre habrá quien prefiera disponer de un libro propio para 'decorarlo' a su antojo en las eternas clases de matemáticas.