Una vida dulce

Multitudinaria despedida de Arturo San Juan Maeztu, fundador de Galletas Marbú y origen de una saga empresarial

LA RIOJA
Imagen del funeral celebrado ayer en la iglesia de los Carmelitas de Logroño. / J. HERREROS/
Imagen del funeral celebrado ayer en la iglesia de los Carmelitas de Logroño. / J. HERREROS

La sociedad riojana despidió ayer en un multitudinario funeral al empresario Arturo San Juan Maeztu, que falleció el viernes a la edad de 95 años. San Juan Maeztu es el origen de una saga de empresarios vinculados a la fabricación de galletas y dulces, una labor que hoy continúan sus nietos al frente de Arluy.

El empresario, Medalla de Oro al Mérito al Trabajo, nació en 1911 en Oyón y de joven ejerció de maestro sin demasiado convencimiento. Abandonó la enseñanza y comenzó a trabajar en la fábrica de harinas de su suegro en Viana para, posteriormente, comprar un par de camiones y dedicarse al transporte. Su gran éxito le vino con Galletas Marbú, que fundó originalmente a primeros de los años 50 en Logroño, y que trasladó, ya como una potente factoría de producción, a Viana en 1959.

La fábrica llegó a contar con casi 300 empleados y su gran descubrimiento, la María Dorada, que ha formado parte del desayuno de generaciones de españoles y de otras muchas familias de todo el mundo.

Arturo San Juan vendió Galletas Marbú en 1985 a Nabisco, que hoy sigue explotando la María Dorada, pero la saga continúa en Arluy. Primero con su hijo, también Arturo, y, en la actualidad con sus nietos Arturo y Javier, al frente de una de las fábricas de galletas más conocidas de España: Arluy, en el polígono de La Portalada de Logroño. Arturo San Juan Maeztu fue enterrado ayer en el Cementerio Municipal de Logroño y la iglesia de las Carmelitas despidió con emoción al fundador de una de las sagas más conocidas del empresariado riojano.

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