Muere a los 86 años Narciso San Baldomero, artífice del Logroño contemporáneo

Santos acuerda que la capilla ardiente del antiguo alcalde se instale hoy en el Ayuntamiento, de las 12 a las 17.30 horas

J.E.
Muere a los 86 años Narciso San Baldomero, artífice del Logroño contemporáneo

La muerte de Narciso San Baldomero tiñó ayer de luto a la capital riojana, la misma que se encargó de dirigir entre los años 1973 y 1979, un periodo difícil en la historia de España que a él le tocó vivir desde la Alcaldía logroñesa. Asentado en las estructuras del viejo Régimen pero de mentalidad aperturista, apoyó desde muy pronto el restablecimiento de la monarquía y fue el encargado de pilotar en Logroño la transición democrática. Detrás deja obras como el edificio del actual Ayuntamiento, del que fue su más firme impulsor.

Con raíces familiares en Cervera del Río Alhama, donde nació en 1920, Narciso San Baldomero pronto demostró sus inquietudes políticas. Es en 1953, con 33 años, cuando se inicia su carrera en el Ayuntamiento, donde ingresó como concejal. No tardó en adquirir mayor proyección y para 1958 ostentaba ya cargos en la Administración del Estado, llegando a ser responsable del Instituto Nacional de Previsión.

Un año antes, en 1957, San Baldomero vivió un acontecimiento político clave para la época, la firma del Acta de Estoril, que rubricaron 44 representantes de la mayoría monárquica del país; entre ellos, el propio político riojano, apoyando a Don Juan de Borbón como Rey de España previo acatamiento por el aspirante al trono de los principios tradicionalistas. Aquel episodio no sólo supuso el bautismo oficial en la causa monárquica de San Baldomero sino que además marcó el inicio de una relación con la Familia Real que más tarde daría sus frutos, siendo ya alcalde de Logroño.

La trayectoria política de San Baldomero continúa en los años sucesivos a caballo entre sus responsabilidades políticas como edil logroñés y las obligaciones propias como diputado provincial en las Cortes franquistas, cargo que ocupó entre 1964 y 1971. Así hasta que en 1973 fue elegido alcalde de la capital riojana, cuando el Régimen daba ya sus últimos suspiros.

Una época en la que gran parte de sus esfuerzos los dedicó a conseguir un nuevo edificio consistorial. En una entrevista concedida Diario LA RIOJA hace unos años, San Baldomero recordaba así aquellos momentos: «Siendo concejal con Víctor Lerma propuse ya la necesidad de hacer un nuevo Ayuntamiento, puesto que en el antiguo no cabíamos. Tras convencer a la Corporación, se compró el solar. Cuando tomé posesión como alcalde, se eligió a Rafael Moneo como arquitecto y se pidió un crédito de 250 millones de pesetas al Banco de Crédito Local».

Para llevar adelante el proyecto en aquellos años de estrecheces, San Baldomero recurrió a la Casa Real. El entonces Príncipe Juan Carlos le recibió en los estertores del Régimen. Más tarde reconocería que gracias a la intervención de «un altísimo personaje» se consiguió una buena financiación para construir el Ayuntamiento.

Aunque aquel proyecto recibió numerosas críticas, hoy nadie duda en el acierto de la decisión. Hay quien dice, como es el caso de Julio Revuelta, alcalde también de Logroño, que una de las cualidades de San Baldomero era su «capacidad para adelantarse al futuro» y que supo «situar al Ayuntamiento en el inicio de la democracia con un comportamiento ejemplar». Miguel Ángel Marín, que le sucedió en el cargo, afirmó ayer, emocionado, que era «un hombre que siempre cumplía con sus obligaciones, fiel y firme, y también muy atento con su familia». José Luis Bermejo valoró su quehacer «tratando de preparar a Logroño para la llegada de la democracia».

Por decisión del actual alcalde, Tomás Santos, los logroñeses podrán dar hoy el último adiós a Narciso San Baldomero en la capilla ardiente que se instalará en el Ayuntamiento entre las 12 y las 17.30 horas. El funeral tendrá lugar a las 18.30 horas en La Redonda.

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