Respaldo unánime a la iniciativa de un cohete limpio en San Mateo

Partidos políticos, peñas, vecinos y consejos de la juventud apoyan la medida del Ayuntamiento logroñés La oposición reclama «alternativas» para los jóvenes

A. SOTO
Los operarios de limpieza barren la plaza del Ayuntamiento de Logroño tras el cohete de San Mateo del pasado año. / E. DEL RÍO/
Los operarios de limpieza barren la plaza del Ayuntamiento de Logroño tras el cohete de San Mateo del pasado año. / E. DEL RÍO

Pocas veces acapara una medida tanta unanimidad como el anuncio de que el próximo cohete de las fiestas de San Mateo será limpio. El alcalde, Tomás Santos, los partidos políticos, la Federación de Asociaciones de Vecinos de La Rioja y los consejos de la juventud respaldan sin fisuras la propuesta municipal. Tan sólo el PP, que también apoya la medida, le pone un pero. «Se basa en la prohibición y faltan alternativas. Hay que intentar que sigan yendo los que van actualmente», subraya su portavoz en el Ayuntamiento, Concepción Gamarra. Sin embargo, también en ese punto trabaja el equipo municipal. El teniente alcalde de Logroño, Ángel Varea, afirma que se buscan otros caminos, como la espuma o el zurracapote, para que la fiesta continúe siendo fiesta. Pero como resalta Ángel Varea, todos coinciden en que «mancharse y pasarlo bien no es lo mismo que ensuciarse guarramente».

La Federación de Peñas de Logroño, presidida por Juan Sánchez, aconsejó al Ayuntamiento tomar esta medida. «El 2006 ya fue demasiado», recuerda Sánchez; «no se podía estar, y cada vez las peñas estábamos más arrinconadas porque nos tiraban de todo». La Federación de Asociaciones de Vecinos, aunque no fue consultada, también rechaza esta «tradición» de los huevos, la harina y el ketchup. «Hay que conservar el espíritu festivo pero de otra manera», afirma su presidenta, María Ángeles Matute.

Entre los jóvenes, acusados (una parte de ellos) de provocar la suciedad, la iniciativa del Ayuntamiento también ha caído bien. «La mayoría de la gente ya no disfrutaba por la mierda que había en el cohete», destaca Íñigo Alonso, técnico del Consejo de la Juventud de Logroño. «Nos parece de maravilla porque lo que ocurría en el cohete ya no sólo era una porquería, sino que se había vuelto peligroso», indica Raquel Recio, presidenta del Consejo de la Juventud de La Rioja.