El PSOE considera un "traidor" al alcalde de Grávalos y le desautoriza para que hable en nombre del partido

El PSOE, a través de la carta enviada por Rodríguez, le ha pedido a Abad "que no diga que es un alcalde socialista"

EUROPA PRESS. LOGROÑO

Rodríguez ofreció hoy una rueda de prensa en la que dio a conocer el contenido de esta carta, surgida después de que Abad decidiera firmar un convenio con el Gobierno de La Rioja para poner en marcha el Balneario de Grávalos "rechazando 2,2 millones de euros del Ministerio de Vivienda para beneficiar a una empresa", según el secretario de Organización socialista.

El PSOE, a través de la carta enviada por Rodríguez, le ha pedido a Abad "que no diga que es un alcalde socialista". El secretario de Organización rechazó que se hable de "división" en el partido ya que, explicó, la actitud del alcalde "cambió desde una comida que tuvo con el hermano del presidente riojano, alcalde de Cervera, Jose Luis Sanz".

Abad, dijo Rodríguez, "es una persona que se ha puesto precio" y apostó a que, en las próximas elecciones, "encabeza una lista muy distinta a la del PSOE" ya que el PP, indicó, "lo que no gana con los votos lo consigue de otra manera". No obstante, le advirtió a Abad de que "Roma no paga a sus traidores y el pueblo no es tonto".

Para Rodríguez, la actitud del alcalde de Grávalos "sólo tiene un nombre: traidor" y "el PSOE no admite personas como él", aseguró. El responsable socialista se mostró seguro de que "cuando se presentó como cabeza de lista del PSOE en Grávalos lo hizo con una actitud traicionera" que, ahora, ha salido a la luz.

De esta actitud, narró, nacieron "reuniones secretas" con el hermano del presidente Sanz. Rodríguez, ante los próximos comicios, le "despejó la incógnita" a Abad ya que, adelantó, no aparecerá en la lista socialista. Le calificó, incluso, de "tránsfuga ideológico".

Rodríguez rechazó, a pesar de esto, la posibilidad de que se presente una moción de censura en el Ayuntamiento ya que, explicó, "a diez meses de las elecciones forzar más la crispación en un pueblo, ya de por si cabreado y con bastante desazón, no es el estilo del Partido Socialista".

Para el secretario general del PSOE, Abad no les va a "perjudicar más de lo que ya lo ha hecho". A su juicio, si tuviera "dignidad política, ya hubiera dimitido". Sin embargo, concluyó, "no se puede tener dignidad política si no se tiene dignidad personal".