Prácticamente todas las piedras, numeradas, del monolito de Fernando III ya están en los almacenes municipales, donde los canteros de Entrena procederán a sanear cada una de las piezas para volverlas a colocar, aunque un par de metros más cerca de la acera, donde se encuentra la cafetería Franco.
La excavación realizada con sumo cuidado ha dejado al descubierto un metro diez centímetros más del monumento, que tiene una gran base cuadrada y en el que se confirma que había un abrevadero con salidas de agua en las cuatro caras, aunque esas fueron realizadas con posterioridad a la primera instalación, ya que están burdamente picadas. El suelo del interior de la fuente estaba realizado con cantos rodados y las paredes del vaso con piedras similares a las del monolito.
Las instrucciones del concejal de Obras, Diego Rodríguez Carrillo, son que se recupere lo mejor posible, ya que el monumento, al completo, incluida la bola caída hace 4 años durante un temporal, lucirá en la plaza de San Francisco a partir del día 1 de mayo, fecha en la que se tiene previsto inaugurar la reordenación del lugar. Con ello se pondrá en valor otro rincón de la ciudad, que estaba muy deteriorado.




