TITÍN III 22
MERINO II EZKURDIA-ZUBIETA 21
| TITÍN III | 22 |
| MERINO II EZKURDIA-ZUBIETA | 21 |
No se puede pedir más. La igualdad marcó la jornada en el frontón de Etxebarri. Ya habían calentado bien el ambiente Mendizábal III y Merino al ganar 22-21 a Tainta y Ladis Galarza para que luego llegaran los estelaristas y alcanzaran el mismo resultado. Un diez para las intendencias.
Lo de Titín y Merino II es para abrirse en canal. Sufrir y sufrir hasta la victoria final. Parece que este año es su sino. Llevan grabado a fuego que son una pareja accesible y todo el mundo quiere echarles el guante. Ni un segundo para un respiro. El partido no tuvo desperdicio porque a partes iguales los pelotaris repartieron grandes acciones y tremendos errores. Destacaron los zagueros por encima de los delanteros y sobre todos ellos, un gran David Merino, que aún lejos del nivel que gozó el año pasado, supo aguantar carros y carretas ante un pegador nato como Zubieta, que si no acabó como el mejor fue por ese mismo 22-21. La zurda de David no está siendo letal como en otras ocasiones, pero ayer mejoró y con la derecha abrió huecos. Falló un par de pelotas en todo el partido y resbaló de manera inoportuna en el 20-21 cuando tenía que recular a por un aldabonazo de Zubieta.
Titín, de más a menos
Salió Titín como una bala. Lo mejor del caracolero fueron los cuatro tantos de inicio. Inspiración y precisión suiza en varios remates. Después del 4-0, Titín quiso, pero no pudo. Su juego se diluyó, y lo que es peor, le asaltaron los miedos y los nervios de un principiante. Está claro que el dúo riojano no pasa por su mejor momento y este querer y no poder les agarrota en exceso.
El de Tricio ya no fue ni sombra de lo que anticipaba de salida. Ezkurdia le dio la vuelta al partido porque después de ir rezagados los azules 6-2 se pasó a un 6-8, que minó los nervios del caracolero. «¿Cómo es posible?», debió pensar. Y es que Ezkurdia lo bordó en ese pasaje para inri de un caracolero que se iba rebozando en su mala leche.
A partir de ese momento una pareja se vino arriba, la azul, y la otra, a menos, la colorada. El choque entró en una fase de mucho roce y trabajo. La tensión se podía cortar con cuchillo. Titín se encontró con un resto demoledor de Ezkurdia y pidió 'atxiki' o volea sucia. Protestó una presunta falta del delantero de Arbizu y le mostró al juez, agachado en el suelo con los brazos, el margen del error. También David, en otro pasaje, recriminó al juez una estorbada de Zubieta. Vamos, que en la cancha se estaba cocinando una buena y ese tira y afloja se trasladó a la grada con aplausos, pitos y voces a granel.
El partido aceleraba y desaceleraba a la misma velocidad. A un gancho perfecto le seguía otro a la chapa o a la línea. Los delanteros se la jugaron. Tienen alma. Ezkurdia no es de los que se vienen abajo. Es para pensar qué habría pasado si este mocetón de Arbizu hubiera empezado el Campeonato de Parejas desde el principio.
Y 13-13. Y 15-15. Y 17-17. Ya estaba cantado que el partido moriría en un 21-21 y así fue. Pero antes un 19-19 y un 20-20 con una increíble cantidad de morbo en la cancha y de incertidumbre porque las fuerzas del cuarteto estaban muy justas. Se vinieron arriba los azules con un 20-21, pero erró Ezkurdia en una pelota que tiró abajo, para terminar el partido con una volea a la chapa que si entra hubiera cambiado el cuento.




