«A veces pienso que en Madrid no deben de tener otra cosa que hacer que esperarme a mí. Pero luego compruebo que no es tanto cosa mía, sino del pueblo en general, que piensa que escribir es una actividad propia de Madrid...» Tras el éxito de su libro 'Irse a Madrid y otras columnas' (Editorial Pepitas de Calabaza, 2011) el periodista y escritor Manuel Jabois (Sanxenxo, 1978) tenía los días contados en su Pontevedra del alma. Antes de emigrar a la redacción de El Mundo, diario del que ya es colaborador, ayer pasó por Logroño para recoger el XIX Premio Bodegas Olarra & Café Bretón, que ha ganado con la novela corta 'Manu', el relato de sus vivencias previas a la paternidad.
Es difícil distinguir si Jabois es un escritor que enriquece el periodismo o viceversa, pues su estilo, ágil y directo, cruza fronteras con la libertad y el talento de francotiradores como Camba y Umbral, a quienes admira desde su cuna literaria. «Ya entonces -confiesa- escribía los artículos alejado de ellos, a través de un personaje que no sentía ni reía, sino de un tipo de cierta distancia escéptica y humor desesperado que yo había aprendido precisamente de mi abuelo».
Un humor de apariencia descreída que, no obstante, podría enmascarar más sentido crítico del que el autor está dispuesto a aceptar. Lo especial de su mirada y de su pluma, de eso no hay duda, promete interesantes páginas por venir.



