Cada semana resulta diferente y casi siempre tirando a lo negativo, en lo que se refiere al futuro inmediato de la Unión Deportiva Logroñés. Si la semana pasada, tras ganar al Tudelano, se apreciaba cierta ilusión, cierta esperanza, en conseguir otro buen resultado ante el Izarra para afrontar los siguientes partidos con posibilidades de ir mirando hacia arriba, la derrota vuelve a sumir al conjunto riojano en la necesidad.
Este próximo domingo recibe al Barakaldo, después viaja a Vitoria, para medirse contra el Alavés, y la semana siguiente se encontrará en Las Gaunas al Real Unión. Lo que antes de Estella era una ilusión poder escalar el 'muro' que significa la visita del conjunto fabril y el viaje a Mendizorroza, ahora se presenta mucho más peligroso, porque la UD Logroñés se ha quedado en 36 puntos y le hace falta sumar si quiere evitar cualquier tipo de problema por abajo, aunque tenga un margen de puntos como para vivir con cierta tranquilidad.
Tres puntos vitales
La UD Logroñés ha resuelto los tres últimos encuentros en casa con un empate, frente a la Gimnástica (0-0), y dos victorias, ante el Zaragoza B (3-2) y Tudelano (1-0). Los dos próximos partidos en Las Gaunas les enfrentan el Barakaldo y Real Unión.
El conjunto fabril, quinto en la clasificación, lleva sin perder lejos de Lasesarre desde el 27 de octubre pasado. En los últimos cinco partidos jugados fuera de casa ha obtenido cuatro victorias (Izarra, Teruel, Eibar y Osasuna B) y un empate (Alavés), por lo que se presenta con un enemigo dificilísimo de batir. Y si se sale de pie de este encuentro, se pasa a visitar Mendizorroza, donde espera el líder de la categoría, un Alavés que ya ganó en Las Gaunas, aunque inmerecidamente.
El equipo irundarra todavía queda lejos, pero dependerá de los resultados de estos dos encuentros para pensar en él con tranquilidad o con mayor temor aún. Resultados mandan.




