Mario Barco, que reapareció el pasado domingo, puede ser la gran novedad de la UD Logroñés en el partido que jugará mañana en Lezama (16.00) frente al Athletic de Bilbao. El calagurritano se ha ejercitado con normalidad a lo largo de la semana y su condición de máximo goleador del equipo (seis tantos) le abre las puertas de una formación que ante el Zaragoza B lideró ofensivamente Garban.
Está siendo una semana mucho más calmada que las anteriores. El triunfo sobre el filial maño y sobre todo la remontada que protagonizó el equipo (en el día en el que más goles se marcaron en Las Gaunas) han creado una atmósfera en la UD Logroñés que no tiene nada que ver con la sensación de impotencia que atenazaba a los jugadores en semanas anteriores.
El domingo se vivió una serie de situaciones nuevas que hacen pensar que Pepe Calvo va a dar continuidad al equipo que formó de inicio, con la salvedad de incluir en él a Mario Barco. Además de éste, marcaron Alain Barrón y Eduardo Ubis. Ahora bien, quién es el sacrificado. A Garban le falta aún condición física para estar a la altura de sus compañeros, pero lo cierto es que sobre el césped congenió con Barco y el resto y la movilidad de todos ellos desconcertó a la zaga aragonesa. Si decide retrasar a Ibai Ardanaz al doble pivote, el ausente será Moustaphá Gning.
Lezama, casi inexpugnable
Si a lo ya conocido se añade lo que se ha podido apreciar en los entrenamientos de la semana, todo hace indicar que el técnico tiene pensado mantener la base del equipo que ganó en Las Gaunas para ver si puede dar la sorpresa en el casi inexpugnable campo de Lezama, ante el segundo clasificado. El Athletic sólo perdió (0-1) ante la Peña Sport en la quinta jornada y empató ante Barakaldo (0-0) y Eibar (2-2).
En el entrenamiento de ayer, Calvo propuso un ejercicio ofensivo en el que solamente jugaban los hombres de adelante que actúan por el centro, es decir, con Ibai e Iturralde en el medio campo, buscando las posiciones por donde se mueven Mario Barco y Ubis, que aunque parte de la banda busca el centro del ataque. En defensa se situaron, con Alberto Narvajas en la portería, Ormazábal, Gil, Jano e Iñaki (defensa del pasado domingo) con el fin de evitar al control del juego del rival, el que presumiblemente van a forzar los cachorros bilbaínos.