La reforma de Paseo Constitución terminará de acicalar la arteria principal de la ciudad del calzado a finales del 2014. Para completar la actuación el Gobierno de La Rioja invertirá 1.560.414 euros en reformar el último tramo. La remodelación total de la vía ha modernizado los servicios y redes, la seguridad vial y la estética de la antigua travesía de la carretera regional LR-115 convertida hoy en calle del municipio. El proyecto tendrá el colofón en la rotonda con la que ganará en seguridad el cruce de salida hacia Herce y las localidades del Alto Cidacos.
«En estos momentos de crisis acometemos una obra de gran envergadura para cumplir el compromiso que lanzamos en el 2007, la reforma de todo el Paseo Constitución para cambiar una carretera por una calle emblemática en las mejores condiciones, con servicios de saneamiento y abastecimientos soterrados», explicó ayer el presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, en un acto en el Consistorio arnedano al que asistió junto al consejero de Obras Públicas, Política Local y Territorial, Antonino Burgos; el alcalde, Juan Antonio Abad, y otros representantes de la Corporación municipal.
Esta tercera y última fase de la remodelación integral de Paseo Constitución se desarrollará en dos proyectos diferentes: la reforma de los 475 metros del último tramo, desde el cruce con la calle Zancisquerra hasta el cruce con la carretera, en avenida Numancia, saldrá a contratación por 652.930 euros, y la construcción de la rotonda en el cruce con la carretera de Circunvalación, que costará 652.930. Así, en total, junto a las dos primeras fases ejecutadas en el 2006 y el 2011, la reforma habrá supuesto una inversión cercana a los 8 millones de euros.
Pero la diferencia entre esta última y las dos primeras es que su financiación corre en su totalidad a cargo de la Comunidad Autónoma -con anterioridad, el Ayuntamiento aportó el 30% y los vecinos otro 30% por contribuciones especiales-. «No hay contribuciones pues lo paga íntegramente la Comunidad, mientras que el Ayuntamiento asumirá la gestión con las empresas de distribución o a las urbanizaciones de vecinos a las que propondrá soterrar las líneas y redes de servicios», explicó Abad.
Respecto a las obras, el último tramo de Constitución subraya como zonas de especial atención dos pasos de sendas yasas y dejará siete metros de calzada, nuevas aceras y la instalación de nuevo alumbrado público, así como mobiliario urbano.
La rotonda, por su parte, dará solución a un cruce en forma de Y y sumará seguridad vial a este punto de comunicación con el Alto Cidacos. Con un radio interior de 20 metros y 10,5 de calzada, tendrá un muro de contención en dos cotas con vegetación para reducir su impacto estético.