La parroquia de la Santísima Trinidad, de Santo Domingo de la Calzada, ha echado cuentas...y le han salido bien. Tal es así que el año pasado abandonó la zona roja del déficit en que le dejó el 2011 y cerró el ejercicio 2012 con un superávit de 654 euros.
Ello ha sido posible gracias a la especial generosidad de los fieles, que, al contrario de lo que pudiera pensarse en una situación de especial crisis económica como la actual, o, quizá por ello, incrementaron el conjunto de aportaciones a la Iglesia a través de las principales vías que ésta tiene para ello: las colectas y cepillos, en los que se recaudaron 59.376 euros; los donativos personales (36.115 euros), los donativos sacramentales (4.720 euros) y los legados (993 euros).
A través de estas fuentes, la parroquia engrosó sus arcas durante el 2012 con un total de 101.204 euros, lo que supuso más del 97% de los ingresos que percibió. Estos, por los mismos conceptos, no llegaron a los 70.000 euros en el año 2011.
El párroco de la catedral, Francisco José Suárez, ofrece algunos motivos que puedan explicar esta situación, que, atendiendo al empeoramiento de la coyuntura económica a nivel general debiera ser por lógica a la inversa. Es decir, que los ingresos fueran menores que en el ejercicio anterior.
«Hay varios motivos», indica. «Uno, que el año pasado hubo muchos funerales, pero, sobre todo, que la gente está dando muchos donativos para Cáritas, contra la pobreza, y aunque las cuentas van por separado luego se integran también en las de la parroquia». A ello añade otros, como la excelente respuesta que los calceatenses dieron a la colecta especial de la parroquia para la calefacción de la catedral, que durante el año 2012 originó un gasto de 9.361 euros. Dicha colecta volverá a celebrarse este año el próximo día 3 de marzo.
Los gastos también crecen
Son, todas ellas, circunstancias puntuales dentro de una situación de crisis que, no obstante, también se deja notar a la baja en las aportaciones ordinarias, pero que, en el conjunto de todas ellas han hecho crecer los números positivos de la parroquia, que registró unos ingresos de 103.979 euros y unos gastos de 100.879 euros. A la diferencia entre ambos hay que restarle el déficit de 2.445 euros que arrastraba del 2011.
El capítulo de gastos, que se vio incrementado en el 2012 en más de 17.000 euros con respecto al año anterior, incluye, como los más significativos, los de personas (29.532 euros), reparaciones (16.575 euros), electricidad (15.507) y el ya citado de la calefacción.