La historia se repite. Al igual que ocurrió en el arranque de la liga, la Sociedad Deportiva Logroñés está consiguiendo valiosas victorias cuando menos se podía esperar. Cuando el calendario, a priori, es más exigente para los blanquirrojos. Los arranques de ambas vueltas se visualizaban como territorios hostiles para los logroñeses, vista la envergadura de los rivales, pero la respuesta está resultando positiva.
Ya en la primera vuelta los blanquirrojos echaron por tierra todos esos pronósticos. Lograron siete puntos gracias a dos triunfos en su feudo (ante el Sestao y el Amorebieta) y un empate lejos de Las Gaunas (en Irún). Y en esta segunda parte de la competición mantienen una línea similar.
Ya suman seis puntos desde que se traspasó el ecuador de la liga. Lograron la victoria en uno de los campos más complicados, Las Llanas, y también se hicieron con el triunfo el pasado domingo ante el Real Unión en Las Gaunas. Además, los de Agustín Abadía vendieron cara su derrota ante el Alavés, líder del grupo, y sólo ante el Amorebieta mostraron una mala imagen y perdieron con justicia.
Dos caras
Una vez sobrepasado el enfrentamiento ante el Lleida del próximo domingo, la Sociedad debe intentar que no le ocurra lo mismo que en la primera vuelta. Tras ese inicio ilusionante, los riojanos bajaron su rendimiento considerablemente y, a causa de esto, acabaron viéndose en el puesto de promoción de descenso a Tercera. Posición de la que, actualmente, han logrado salir.
Los riojanos ofrecieron dos caras y, para no caer en los mismos errores, deben mejorar su rendimiento lejos de Las Gaunas (en la primera vuelta, sólo lograron una victoria) y no dar tantas facilidades como las que ofrecieron ante rivales como Osasuna B o Barakaldo. Deben ser más regulares. En esta tarea, seguramente, sirva de ayuda la continuidad del bloque. Una faceta en la que, por culpa de las numerosas lesiones, Abadía no ha podido incidir demasiado hasta la fecha.
Una vez que parece que la mala racha de bajas ha llegado a su fin, la SDL debe comenzar a ganar en regularidad e intentar mantener la buena imagen ofrecida el pasado domingo ante el Real Unión. Lérida se presenta como un escenario complicado, pero los blanquirrojos deben intentar sumar. Con la regularidad llegará, sin duda, la salvación.