El cuerpo de la víctima ha sido la mejor prueba para la policía judicial que ha estado investigando el caso del hombre que el pasado miércoles falleció en Quel envuelto en llamas. Según han revelado fuentes solventes a Diario LA RIOJA, la autopsia del cuerpo ha descartado indicios de criminalidad así como la intervención de terceras personas en el suceso.
La posibilidad de que nadie más que la víctima hubiera intervenido en el incendio se barajó casi desde el principio a pesar de que la familia la daba por imposible teniendo en cuenta que «no tenía ningún tipo de problema personal», argumentaron los propios familiares.
Desde un primer momento la Guardia Civil había dado como buena esa línea de investigación, aunque durante las jornadas posteriores al incidente no se cerraron el resto de vías, incluidas el posible homicidio.
Todo apunta a que las pruebas forenses han zanjado el dilema que tenía en vilo al municipio de Quel, ya que eran muchos los que empezaban a relacionar los incendios de varios coches durante el último mes con la muerte de Salah e, incluso, con el incendio de una vivienda el pasado viernes a mediodía.
El hombre, de 46 años y padre de dos hijos de 13 y 16 años y de origen marroquí, falleció en la noche del miércoles envuelto en llamas sin que nada pudiesen hacer los vecinos de la travesía de Quel que bajaron a auxiliarle con mantas e incluso un extintor.
El suceso ocurrió hacia las once de la noche, cuando un resplandor alertó a vecinos de la zona. Se asomaron a los balcones y fueron testigos de primera mano del terrible siniestro. No obstante, continúa sin desvelarse lo que pasó minutos antes, en la plaza Vieja, donde se le vio por última vez aún con vida, acompañado por dos amigos.
Prácticamente hasta el último momento, la familia del fallecido había negado a este medio de comunicación la posibilidad del suicidio. Una negativa tan rotunda que llevó a la Guardia Civil a trabajar en todas las líneas de investigación posibles.