José María Cid Monreal, decano en funciones desde octubre del 2011, revalidó ayer su cargo al frente del Colegio de Abogados de La Rioja para los próximos cuatro años. Pero no sólo él obtuvo el respaldo de la gran mayoría de los más de 300 colegiados que se acercaron a las urnas, sino toda su candidatura que salió victoriosa de un proceso electoral con más del 70% de los votos. Así las cosas, anoche se perfiló, al menos parcialmente, la nueva junta directiva de este órgano colegial que ayer renovaba ocho de sus once puestos. Los cargos de diputados segundo y sexto y bibliotecario no lo harán hasta dentro de dos años.
La diferencia obtenida con el resto de las candidaturas en liza fue, según indicó el propio Cid Monreal al término del escrutinio, mayor de la esperada, como también fue mayor la participación que en esta ocasión superó el 35%.
A partir de ahora, para José María Cid Monreal, que sustituyó a Victoria de Pablo al frente del decanato del órgano colegial cuando ésta renunció a su cargo con motivo de su vuelta a la actividad política, el reto será «continuar los proyectos en marcha y activar aquellos previstos en su programa», como la reorganización del turno de oficio y habilitar un centro de mediación, que facilite la formación, entre otros.
El letrado Sergio Ruiz Perrella no obtuvo el respaldo suficiente para asumir la responsabilidad del decanato. Su candidatura, proclamada, al igual que la de Cid Monreal, el pasado día 9, la completaban Jesús Ascorbe, Sara Raquel Rico, Concepción Garrido, Joseba Serrano, Marta Gómez, Alfredo Villar y Francisco Ezquerro Loma Osorio.
En la lista encabezada por el dirigente electo de los abogados repetían como candidatos Jesús Zueco (diputado 3) y Alberto Ibarra y Ana Reboiro, que optan a tesorero y secretaria, respectivamente.
A la pugna por un puesto en la junta se sumó el exconcejal regionalista Miguel Gómez Ijalba que finalmente obtuvo ocho votos. No obstante, el también ex secretario general del PR presentó en solitario una candidatura aunque, desde el primer momento descartó optar a decano y se postuló para una de las vocalías, el denominado diputado número 7.
Pese a que la candidatura encabezada por Cid Monreal resultó ayer ganadora al completo, las listas presentadas a las elecciones son abiertas, lo que significa que los votantes podían haber seleccionado a sus candidatos de cualquiera de ellas. Además, en este proceso electoral se ha producido otra circunstancia excepcional. Las dimisiones del secretario y diputado séptimo han forzado su reposición en este proceso, aunque no les hubiera correspondido hasta el 2015. Sólo entonces estaba prevista, además de esta, la sustitución de los diputados segundo, sexto y bibliotecario.