Hace más de una semana que los niños se despidieron de sus amigos en la escuela para disfrutar de las vacaciones de Navidad. Y muchos lo hacen con nuevos amigos en la ludoteca. YMCA, como cada año, ayuda a aquellos padres que no tienen fiesta estos días y ofrece a los chavales varias actividades en horario de mañana.
Una docena de niños han participado en la primera semana y superarán los quince la semana que empieza. En los días pasados, los niños han elaborado varias manualidades como imanes para la nevera y elementos relacionados con la Navidad. Además, han jugado a las películas, han ido a las piscinas o al teatro y han sacado tiempo también para realizar las tareas.
Pero las citas más esperadas llegarán a partir de esta semana. Hoy mismo está previsto que adelanten las campanadas de Nochevieja a las 12.00 horas. Los niños, junto a los voluntarios de YMCA, comerán las uvas al compás de las campanadas improvisadas con tapas de cazuela.
Y para despedir el año también realizarán un 'flashmob'. Durante la semana pasada han preparado el baile al compás de la canción 'Call me maybe', de Carly Rae Jepsen, y esta mañana recorrerán los pasillos de las nuevas instalaciones de YMCA para grabar la canción en un vídeo.
Visita a los mayores
En la ludoteca de Navidad se está convirtiendo en habitual ir al Hogar Madre de Dios a pasar la mañana con los abuelos de la residencia. El miércoles, niños y mayores compartirán una mañana de juegos, villancicos y bailes para alegrarles la mañana.
Una visita a la estación Enológica, ir a la piscina, bajar al polideportivo a practicar deportes y manualidades son algunas de las actividades que realizarán también estos días. El último será el 7 de enero ya que en Haro los escolares también tienen fiesta el día después a la llegada de los Reyes Magos.
La ludoteca de YMCA está pensada para niños de 4 a 14 años y está abierta de 8.00 a 14.00 horas para adaptarse a las necesidades del mayor número de padres. Los niños que han participado en ediciones anteriores y los familiares de cofrades de San Felices pagan 45 euros por las dos semanas y los nuevos, 55 euros. Disfrutan así de unas Navidades diferentes en buena compañía.