Atender a las familias que están atravesando enormes dificultades económicas es en estos momentos un objetivo «prioritario» para el Gobierno de La Rioja. El consejero de Obras Públicas, Antonino Burgos, así lo puso ayer de manifiesto durante el protocolo de cesión a Cáritas de cinco viviendas en Calahorra que se destinarán al alojamiento temporal de familias en riesgo de exclusión social. A través de esta iniciativa «tratamos de atender a los más necesitados y en este caso concreto, en colaboración con las asociaciones que más ayudan prestan», explicó Burgos.
Las cinco viviendas, construidas en el año 1990, se ubican en el barrio de La Arrocera. Cuatro de ellas se sitúan en la calle Miguel Hernández número 12, mientras que la quinta, un unifamiliar de dos plantas, está en la calle Tenerías 3. Los inmuebles, que pertenecen al patrimonio del Gobierno riojano, disponen de una superficie de 70 metros cuadrados y cuentan con tres dormitorios, cocina, salón, baño y aseo.
El Ejecutivo regional ha invertido un total de 133.000 euros en rehabilitar y acondicionar los pisos que «se encontraban bastante deteriorados y algunos sin calefacción», precisó Antonino Burgos. Las obras de mejora han permitido que ahora dispongan de caldera de gas, baño completo, cocina equipada y cristalería climalit de doble vidrio.
También se ha mejorado la cubierta del edificio para evitar humedades, se han pintado paramentos y se han pulido los suelos de las viviendas, de los accesos y de las zonas comunes. Cocinas y baños cuentan igualmente con nuevos alicatados y se han renovado, además, las persianas exteriores y las barandillas de los balcones. Por otra parte, la instalación de comunicaciones y el cableado eléctrico se ha cambiado por completo.
El director de Cáritas en La Rioja, Luis Lleyda, se mostraba ayer «muy agradecido» con la entrega de estas cinco viviendas porque «las necesidades son muy grandes», apuntó. El alojamiento de las familias se llevará a cabo por periodos de 3 a 6 meses, aunque Lleyda reconoce que «a veces tenemos dificultades para decirle a la gente que ya ha cumplido el plazo y que vienen otros detrás».
«La demanda que tenemos es superior a la oferta, por lo que aquí no va a poder entrar nadie de una manera definitiva», insiste el responsable de Cáritas. La entidad se hará cargo del amueblamiento de las viviendas y de los gastos de comunidad ya que «normalmente la gente que las ocupa no tiene ingresos», apunta Lleyda.