Dicen que en situaciones de crisis sale lo mejor de la gente y que todo el mundo se vuelca más con el de al lado. En Cáritas Haro, al menos, se han visto desbordados esta Navidad con la cantidad de alimentos que han aportado los jarreros y vecinos de la comarca. Desde la entidad quieren agradecer la colaboración de todo el mundo que ha aportado un granito de arena para hacer más agradable la vida a los demás.
Todos los años reparten alimentos entre las familias más desfavorecidas, pero éste ha habido cambios. El párroco de Foncea animó a los vecinos a reunir paquetes de arroz, pasta y otros alimentos para donarlos a Cáritas Haro. Al conocer la intención de los vecinos de ese pueblo, la entidad se puso en contacto con los colegios e institutos para solicitarles colaboración en la campaña de Navidad.
La respuesta ha sido masiva y han reunido más de 4.000 kilos de comida. El colegio Sagrado Corazón superó la cifra de los 500 kilos y como ellos, el resto de centros educativos de Haro. También las asociaciones y los pueblos de la comarca se han volcado con la entidad. La asociación de mujeres de Zarratón, por ejemplo, ha juntado más de 400 kilos que entregarán estos días a Cáritas.
A finales de la semana pasada, la entidad citó a las personas que recibirán la ayuda. Familias sin ingresos y sin ayudas de otro tipo que les derivan desde los Servicios Sociales. Cada una se lleva una bolsa con pasta, arroz, harina, aceite, leche y dulces como chocolate o galletas.
La semana que viene también está previsto que hagan un segundo reparto de alimentos. Cáritas Haro quiere agradecer la solidaridad de todos y anima a la gente a acercarse a la entidad y a colaborar con ellos, moviendo la comida y distribuyendo en paquetes los kilos de alimentos recibidos.
Las recogidas de alimentos por parte de asociaciones e instituciones está siendo una constante estos días. En Casalarreina, el Grupo Scout Ghembres reunió 500 kilos de alimentos. La misma cantidad que lograron en Briones. Los dos pueblos han enviado la comida a la Cocina Económica de Logroño. También en Anguciana han recopilado centenas de kilos.