El de hoy es un partido marcado en rojo en el calendario de la Sociedad Deportiva Logroñés. Importantísimo para los intereses blanquirrojos. Se mide con el Izarra, un rival directo en la lucha por la permanencia, con el objetivo de romper una mala racha de resultados y contratiempos que han llevado a los riojanos a ocupar actualmente el puesto de promoción de descenso. Ganar esta tarde se ha convertido en una obligación.
Agustín Abadía lo sabe y, por eso, otorga un gran valor a una posible victoria. «Es de esos partidos que, de ganarlo, aumentaría enormemente la autoestima de los jugadores y, de perderlo, generaría muchas más dudas de las que tenemos ahora», reflexiona.
Para su fortuna, el técnico blanquirrojo recupera para hoy a alguno de los jugadores que no han podido participar al cien por cien de sus posibilidades en los enfrentamientos anteriores. Ledo regresa tras su sanción y Metola, Fran Sota y Tamayo están totalmente recuperados de sus lesiones. Así, Abadía, al menos, tiene la posibilidad de elegir entre diferentes opciones, algo que no había podido hacer en algunos partidos. «Cuanta más gente tengamos para sumar, mucho mejor», admite el técnico.
Enfrente, los riojanos tendrán a un Izarra que fuera de casa no presenta, ni mucho menos, buenos números. Es, junto al Sestao, el equipo que menos puntos ha sumado como visitante. Sólo tres, gracias al triunfo logrado ante Osasuna B en Tajonar. Sus últimas cinco visitas, de hecho, se han saldado con derrotas.
Para la tarde de hoy, además, Raúl Marco tendrá la baja por sanción de uno de sus referentes: Echarri. El técnico de los de Estella, aun así, cuenta con numerosas alternativas para configurar un once titular en el que seguro que estará Ibai Ardanaz, el máximo goleador del equipo hasta la fecha, con cinco goles en su haber.
Así, la necesidad de romper una mala racha, la recuperación de hombres importantes y los malos números de su rival fuera de casa hacen del de esta tarde un encuentro vital para la Sociedad. Es la hora de volver a ganar y poner fin de una vez por todas a las malas noticias.