En Santo Domingo de la Calzada, estos días, se pone a la venta casi de todo. En los cerca de doscientos puestos que suman los tres grandes mercados de las ferias, el visitante puede encontrar un amplio surtido de objetos que, más allá de satisfacer necesidades alimenticias básicas o perentorias -caldos, pinchos, bocadillos etc.-, dan respuesta al capricho súbito, solventan el regalo del 'amigo invisible' o de los muchos compromisos que se avecinan o brindan remedio a determinados males.
Sobre estos últimos, en el Mercado Medieval pueden encontrarse desde masajeadores de jade, sacos de semillas «que alivian los dolores musculares» o una completa botica naturista, hasta sacos térmicos (frío-calor), «para diversos tipos de dolores», piedras con supuestos poderes curativos y una larga lista de hierbas medicinales. Si alguien se cree víctima de un mal de ojo también se ofertan soluciones en alguno de los puestos de madera, o pueden probar con escobas y herraduras de la buena suerte, que, por lo visto, los mercaderes que las expenden no deben querer para sí mismos...
En lo que respecta al terreno de la decoración, también pueden encontrarse antiguas planchas, llaves y aldabas; recipientes hechos de madera de olivo y boj, tejas decoradas, tapices y un amplio surtido de figuras y cuadros temáticos sobre duendes, brujas, trolls y otros monstruos.
Por supuesto, en un espacio medieval no faltan las espadas. Las hay de acero y de madera, para niños y adultos. También está la versión corta: el puñal. U objetos varios para perfeccionar o adentrarse en el mundo de los malabares o en el de la música con caña, materializable a través de zambombas, rascadores, turutas, pito-patos... O, si lo prefiere, puede elegir entre la gama de timbales. Otros puestos brindan la posibilidad de completar la colección de dedales o de 'amueblar' el belén con infinidad de pequeños o grandes accesorios. También se venden maquetas para construir en madera desde animales hasta helicópteros y un largo etcétera de objetos y productos en el que entran desde tableros de ajedrez, velas y cuencos aromáticos, cuernos sonoros, sombreros, inciensos artesanales, chucherías elaboradas con zumo y gelatina de frutas, obleas, dulces artesanales (en el Mercado del Camino, de Tafalla), o pan ecológico (la única panadería de La Rioja, venida de Logroño), en la Ecoferia, que hoy sólo abrirá por la mañana.