Si la pasada temporada el Calasancio estuvo luchando prácticamente hasta el final por salvar su puesto en el grupo riojano de Tercera División, en ésta las cosas han comenzado de una manera muy diferente para el conjunto logroñés. Dejando a un lado a los tres equipos que mandan en la tabla (Alfaro, Haro y Varea), los de Escolapios son el único conjunto que todavía no ha perdido ningún partido en lo que se lleva disputado de competición.
El conjunto, de momento, está ofreciendo una metamorfosis importante en cuanto a resultados. No cabe duda. Y eso que la plantilla no ha cambiado demasiado con respecto a la de la pasada campaña. «Lo que ocurre es que lo poco que ha venido nuevo está dando un muy buen nivel», explica el entrenador del equipo, Chechu Martínez.
Para el técnico, ésta es la segunda temporada al frente del conjunto logroñés y ése, según él, es otro de los puntos que explica la mejoría escolapia. «Es todo más sencillo que en la primera campaña porque los jugadores ya tienen asimiladas las dinámicas de trabajo», cuenta. Aun así, Martínez considera que, en algunos aspectos, sí que el equipo ha cambiado en la manera de proceder con respecto al año pasado. «Creo que en esta temporada los mensajes son más explícitos, ya no buscamos tantas alternativas. Nos mantenemos fiel a una idea e intentamos ser más prácticos», analiza.
Pero si en algo ha cambiado el Calasancio es en competitividad. «Al final de la pasada temporada les dije a los jugadores que iba a dejar el puesto de entrenador, ellos me animaron a seguir y me aseguraron que iban a comprometerse un poco más con el equipo», explica Martínez.
De momento, ese compromiso se está cumpliendo con creces, ya que todos los jugadores de la plantilla están siendo piezas importantes en el equipo. «Tenemos una plantilla amplia (24 jugadores contando a los que están subiendo del equipo juvenil y del de Preferente) y mucho más equilibrada que la pasada temporada», se congratula el entrenador. «Puede jugar cualquiera y, de hecho, creo que somos el equipo que más porcentaje de minutos reparte entre sus jugadores», añade.
Con estos valores, el Calasancio suma tres empates y cuatro victorias y sólo ha recibido dos goles en siete partidos. Unos números defensivos que Martínez no sólo atribuye a los hombres que forman en la zaga. «La labor defensiva involucra del primer al último jugador que está en el campo», asegura.
Eso sí, Chechu Martínez se muestra cauto pese al buen comienzo. «No sabemos cuándo nos puede llegar una mala racha», avisa. Aun así, como es lógico, su deseo es que los buenos resultados continúen llegando. «Vamos a hacer todo lo posible para intentar seguir así», concluye.