Los vecinos de la calle de San Andrés del Casco Antiguo calagurritano se muestran especialmente preocupados por el mal estado de conservación del edificio que alberga las cloacas romanas. El inmueble, abandonado a su suerte desde hace años, presenta cuantiosos daños estructurales tanto en su interior como en su fachada, que han puesto en alerta al vecindario. «Algún día va a pasar algo grave porque la casa se está viniendo abajo», avisa José, un vecino de la zona, quien, por otro lado, denuncia que «hay personas que entran continuamente a la casa», que ya ha sufrido dos incendios, además de saqueos.
La situación no es para nada tranquilizadora. Los residentes en San Andrés temen que un desprendimiento de la vivienda termine dañando al resto de construcciones colindantes y que pueda, a su vez, afectar a la red de desagüe que se conserva de la época romana. «Las cloacas son parte de nuestro patrimonio y por ello el Ayuntamiento debe hacer todo lo posible porque se mantengan en buenas condiciones», opina otro vecino afectado.
El problema está recogido en la hoja de trabajo de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo, que ha trasladado esta situación al equipo de Gobierno con el objetivo de que se tomen las medidas necesarias para derribar el edificio. «Lamentamos las condiciones en las que se encuentra esta casa. Hace meses que pedimos al Ayuntamiento que la demoliese por el peligro que entraña para los vecinos y también, por la imagen que ofrece a todos los turistas que pasan por allí», explica el presidente de la asociación, Mario Herreros.
Para el representante de este colectivo es «necesario y urgente» intervenir en esta construcción, así como llevar a cabo un proyecto de índole turístico que ponga en valor las cloacas que se descubrieron en el subsuelo.
Al parecer, según Herreros, la Administración local se comprometió a primeros de año a ejecutar de manera subsidiaria la demolición del inmueble, por lo que «insistiremos una y mil veces en que se lleve a cabo», señala. De otro lado, este periódico no ha conseguido obtener información por parte del Consistorio sobre las actuaciones que puede emprender para atajar este problema.
Cerradas al público
En la actualidad, las cloacas romanas de la calle San Andrés, que forman parte de un tejido acuífero muy importante en esta zona, no están abiertas al público. El tramo que anteriormente se podía visitar fue descubierto en 1979 al realizar unas obras de acondicionamiento en una bodega del siglo XVIII, donde se llegó a elaborar vino.
Durante los trabajos de limpieza de las cloacas aparecieron también gran cantidad de cerámicas de entre los siglos I y III, entalles como el Sello de Eneas (actualmente desaparecido), un pendiente de oro que se encuentra en el Museo de la Romanización, además de agujas, pasadores, estucos...