Desde ya hace tiempo, desde la UD Logroñés se está lanzando el mensaje de que falta por fichar un defensa central y un hombre que sea creador de juego o que se sitúe con calidad en la media punta del ataque.
Bien, pues en el caso del central, el jugador ya está en Logroño. Se trata del zaragozano José Carlos Gil Solano, que llega procedente del Andorra de Teruel y que es un jugador por el que se ha estado negociando desde hace tiempo, llegándose a un principio de acuerdo, que deberá ser ratificado a lo largo de la mañana de hoy.
El club ya ha anunciado que será presentado a las seis y media de la tarde en Las Gaunas, aunque todavía no ha firmado su contrato.
En este caso no habrá ningún problema de vuelta atrás, porque el jugador ya está en Logroño desde ayer y con muchas ganas de vestirse de blanquirrojo y empezar a entrenarse con el equipo.
José Carlos Gil viene precedido de comentarios que alaban su forma de jugar. Tiene buenas referencias, tanto en la posición de central como en la de lateral derecho, que fue en el puesto en que actuó en su época en el Zaragoza B, equipo en el que coincidió con el ahora también blanquirrojo Víctor Fernández, por lo que volverán a ser compañeros en esta nueva temporada.
Se trata de un jugador que fue valorado con interés en su momento por Manolo Villanova quien le llevó a las divisiones inferiores del Zaragoza.
«Es un reto importante»
El central maño indicaba ayer, ya en Logroño, que hoy mantendrá la reunión pertinente para llegar al cuerdo definitivo con el club: «Primero tenemos que terminar de dejar todo arreglado, pero yo vengo dispuesto a firmar y creo que no habrá ningún problema para hacerlo porque ya está casi todo hablado». El jugador decía que llevaba hablando con el director deportivo del club bastante tiempo: «Llevábamos hablando desde hace tiempo con José Ignacio, y ahora hemos dado el paso adelante. No ha sido una decisión difícil, porque el objetivo del club es muy bonito y estoy seguro de que todos vamos a buscar lo mejor».
José Carlos Gil asume que es un fichaje por el que se ha esperado mucho y que el club le quería, lo que aumenta la responsabilidad de hacerlo bien: «Es un reto muy importante para mí. Tengo ganas de empezar ya a trabajar a fondo y no defraudar a nadie sobre las expectativas que se hayan podido crear conmigo».