La primera vez que el calceatense Pedro Sáez donó su sangre fue el 30 de marzo de 1978. Lo recuerda muy bien, puesto que fue el día de su veinticinco cumpleaños. Una casualidad. «Ya llevaba mucho tiempo que quería donar, pero un día por otro, no lo hacía. Hasta que en una ocasión quedé con un compañero de trabajo, José Luis Martín, en hacerlo la siguiente vez que viniera la unidad móvil y coincidió que fue ese día», explica. Ahora, treinta y cuatro años después, tiene otra fecha especial más para recordar: el 22 de junio del 2012, es decir, el pasado viernes, que fue cuando realizó su donación número cien.
Este número le convierte, probablemente, en el calceatense que en más ocasiones ha donado sangre, algo que ha venido haciendo siempre -salvo causa de fuerza mayor-, que la unidad móvil del Banco de Sangre de La Rioja recala en la ciudad, tanto cuando lo hacía dos veces al año, como ahora, que visita la localidad cuatro veces en igual periodo.
Lo hace por los demás. «Si con las cien donaciones he podido salvar alguna vida, orgulloso estoy», indica como 'leit motiv' de su altruista colaboración. Personalmente, también le ha venido muy bien. «De joven, solía sangrar mucho de la nariz. Muchas veces me levantaba y me encontraba la cama llena de sangre, que es muy aparatosa. Me dijeron que donara y así lo hice, y desde entonces, dejé de sangrar totalmente», cuenta de algo en lo que inciden casi todos los que prestan su brazo a la aguja: donar sangre ayuda a los demás y hace que uno mismo se sienta mejor.
Una especial donación
El viernes redondeó su generosidad con ese número 100, una cifra especial que quiso dedicar al calceatense Julio Rodrigo Cañas, presidente de la Asociación de Donantes de Sangre de La Rioja, fallecido recientemente, a los 71 años de edad.
«Julio sabía que yo era uno de los donantes más antiguos y siempre me decía: 'A ver cuándo cumples las cien y hacemos algo'. Lamentablemente, él no está ya con nosotros, pero quiero dedicar a su memoria esta donación y, sobre todo, agradecerle el comportamiento que siempre ha tenido conmigo y con todos los donantes de sangre», dice el calceatense.
Hace ocho años que Sáez recibió la medalla del 'Mérito nacional a la Donación de Sangre', reconocimiento que se alcanza con las 75 donaciones. Y piensa seguir dándola «hasta que pueda». Hasta los 65 años aún le quedan algunos para seguir haciéndolo. «Y si a partir de esa edad vas al médico de cabecera y certifica que estás bien también puedes seguir haciéndolo», dice el calceatense en lo que, sin duda, parece un anticipo de sus altruistas intenciones.