La crisis continúa azotando a las empresas de Haro que tratan de sobrevivir hasta que la situación llega al límite. Eso parece ser lo que le ha sucedido a Prefabricados de Hormigón Zueco, una de las firmas más veteranas de la ciudad jarrera.
Mañana jueves sus responsables se reunirán con los sindicatos para negociar la salida de la docena de trabajadores que hasta ahora desarrollan su trabajo en la planta. Todo apunta a que la empresa decidirá 'echar la persiana'.
Zueco abrió sus puertas como sociedad en 1981, pero dos décadas antes Hermenegildo Zueco establecía las bases de la actual empresa con un negocio familiar. En los años 90 se trasladaron a las instalaciones que ocupan en el polígono de Entrecarreteras.
En una parcela de alrededor de 15.000 metros cuadrados almacenan el material prefabricado que elaboran y venden. La empresa se encarga de fabricar moldes en hormigón personalizados para mobiliario urbano, bodegas, construcción o cerramientos, entre otros productos.
Cuando la crisis empezó a castigar a las empresas de la construcción, Zueco se vio obligada a reducir su plantilla. Ha llegado a tener una treintena de trabajadores, pero en los últimos años ha ido reduciendo el número hasta los doce que desarrollaban su trabajo en la actualidad.
Alrededor de dos años y medio, según apuntan desde el sindicato UGT, lleva la empresa acogida a expedientes de regulación de empleo (ERE) de suspensión temporal de la jornada laboral. Así, sus trabajadores trabajaban unas semanas y otras cobraban del paro.
Todo apunta a que esta misma semana echará el cierre definitivo de sus instalaciones en el polígono jarrero.
Mil parados en Haro
Precisamente ayer, el sindicato UGT facilitaba en rueda de prensa las cifras de desempleados en Haro y su comarca. Aunque apuntan un ligero descenso en el número de parados, la cifra para el sindicato «continúa siendo inadmisible», apuntaron Javier Granda y Javier Alonso, responsables de UGT.
Sólo en Haro capital existen 1.027 personas en situación de desempleo, alrededor de 70 más que en mayo del pasado año y cerca de 500 más que en mayo del 2008, cuando empezaron a notarse los primeros síntomas de la crisis económica.