Aunque en notas de prensa enviadas por separado, los sindicatos STAR, UGT y CSIF, y el PSOE (por este orden) coincidieron ayer en denunciar un próximo «recorte» que afectará a los centros de personas mayores de La Rioja. En concreto, el cierre de estas instalaciones los domingos, días festivos y 15 días en vacaciones de verano. A raíz de las críticas, la Consejería de Salud y Servicios Sociales admitió en una nota de prensa que a partir del 1 de marzo tendrá «nuevo calendario de apertura» e insistió en que «mantendrá todas las actividades seis días a la semana». Justificó la decisión por el notable descenso de asistencia en domingos y festivos y aseguró que las direcciones de los hogares «han comprendido la medida». Los 12 hogares afectados son Lobete, Manzanera, Zona Oeste y zona Sur en Logroño, y otros ocho en Alfaro, Arnedo, Autol, Calahorra, Haro, Nájera, Rincón de Soto y Santo Domingo.
STAR denunció que «esta última medida de austeridad dejará sin su espacio de esparcimiento y socialización a 56.423 personas, precisamente los días que más los utilizan, ya que es cuando están más libres de obligaciones». Según esta central sindical, la Consejería de Servicios Sociales «antepone un ahorro económico inferior a 100.000 euros anuales a la salud y el bienestar» de los mayores.
UGT informó de que los planes de cierre han sido comunicados ya a los directores de los centros para que se pongan en marcha a partir de marzo. La FSP de UGT apuntó también que está a la espera de recibir «una comunicación preceptiva» por parte de la Administración, «ya que una medida de este calado afecta en las condiciones de empleo del personal».
CSIF cifró en unos 40 los trabajadores afectados, en su mayoría personal subalterno, más entre 4 ó 5 empleados públicos. El sindicato teme que esta disposición «sea el preámbulo de nuevas privatizaciones», como ocurrió -cita- con la Residencia Iregua y los centros de día.
El PSOE anunció una iniciativa parlamentaria para que el Gobierno informe sobre el cierre de los hogares. Los socialistas recuerdan que antes de hacer público el recorte la Consejería realizó una encuesta entre los hogares «para ponerse buena nota y engañar a los mayores». Ahora, le instan a que reúna a las Juntas de Participación, les informe y vuelva a evaluarlos.