«A día de hoy la calidad asistencial y la buena práctica profesional están garantizadas en la sanidad de La Rioja». La presidenta del Colegio de Médicos de La Rioja, María Inmaculada Martínez, fue expeditiva en su declaración y sólo admitió cierta preocupación en el colectivo médico ante los «ajustes» -como se refirió a los recortes- que la crisis económica está obligando a hacer en la Sanidad pública.
La responsable colegial no compartió las alarmas sindicales de los últimos días respecto a la emergencia del sistema sanitario y aseguró que no hay reducción de plantilla médica en los centros de salud y hospitales. «No lo percibo. Hay un ajuste pero no un recorte, tenemos los mismos médicos». Sobre la no renovación de los contratos a algunos facultativos aseguró que «lo único que ha habido es que no se ha cubierto alguna jubilación».
En cuanto a la reorganización de los cupos médicos en las pequeñas poblaciones, afirmó que su impacto es mínimo. «Es algo que toda la colegiación sabía que tenía que ocurrir porque hay que rentabilizar y ser más eficientes en el momento actual en las cargas de trabajo y en los recursos. Pero la atención y la asistencia están garantizadas», sentenció.
En la misma línea se manifestó también el presidente del Consejo General de Colegios Médicos de España, Juan José Rodríguez Sendín, desplazado ayer a Logroño para presentar el nuevo Código Deontológico de la organización: «Hace tiempo que sabíamos que había que ajustar las plantillas. Esos ajustes son tolerables pero no que acaben en reducción de camas, de actividad hospitalaria y plantilla y que aumenten las listas de espera. No se puede permitir que se pasen ciertas líneas rojas y en algunos lugares está empezando a ser así». Defendió el sistema nacional de salud «como el mayor exponente de nuestro estado de bienestar», reclamó a los políticos un pacto de estado y subrayó que «es deber de los colegios poner encima de la mesa las consecuencias de los recortes».
Rodríguez Sendín se mostró convencido de la sanidad pública y pidió sentido común a los políticos para valorar que es el sistema más barato de Europa y de la OCDE en relación a su cartera de servicios. «Cuando alguno dice que hay alternativas, que me diga de dónde las trae. No hay alternativa mejor ni pública ni privada ni mixta, pero sí hay tentaciones de que esto adelgace para entrar a competir con la iniciativa privada y estoy convencido de que no va a llegar a ningún puerto».