El Knet&Éniac se ha convertido, en su primer año de Adecco Oro, en un 'matagigantes'. Los de Jesús Sala han ganado al Iberostar Canarias (de visitante), que marcha primero; al Ford Burgos, actualmente quinto; al León, al Palencia, al Girona... Salvo con Menorca, La Palma, Grupo Iruña Navarra o Melilla, los riojanos han podido con equipos que se encuentran por encima de ellos. El último ha sido el Lleida Basquetbol, que con la derrota infligida por el cuadro logroñés el viernes pasado (63-69), cayó de la cuarta a la séptima posición en la clasificación.
«El equipo ha jugado bien contra los equipos grandes. Y contra La Palma y Menorca perdimos por dos puntos. Ahora hay que ver qué tal nos va contra los equipos de la zona media, que están en nuestra situación o muy parecida», observó el entrenador. «Quiero ver qué tal rendimiento damos porque en la primera vuelta las sensaciones fueron muy diferentes por el momento del equipo. Ahora, estamos muy bien y el equipo ha cambiado mucho, sobre todo desde la salida de Chubrevich y la llegada de Zagorac, la evolución de Alberto Ruiz de Galarreta y el crecimiento de otros jugadores».
Por todo ello, el buen humor reinó en el entrenamiento vespertino del conjunto dirigido por Jesús Sala. «Estamos muy contentos. Evidentemente cuando llegas el lunes a trabajar después de descansar el fin de semana y de ganar a un muy buen equipo, todos están felices», indicó el entrenador madrileño, que además mostró su alegría ya que no tiene a ningún jugador tocado, salvo Quique Suárez, que engripado no se entrenó con el equipo. «Zagorac se ha recuperado bien y Mesa ha podido entrenar», agregó.
A su juicio, no existen dos equipos distintos (el que gana a los grandes y el que pierde por 20 puntos de local). «El equipo es el mismo. La diferencia está en el rival. La Palma hizo aquí un grandísimo partido y tácticamente el partido que preparamos no surtió efecto. En cambio, contra Lleida, tácticamente fue muy bueno», dijo.
En siete partidos de esta segunda vuelta, el Clavijo lleva un buen balance, con cuatro victorias y tres derrotas, mejorando los registros del inicio de temporada. «Además, tenemos muy buenas sensaciones del trabajo que se está haciendo». Sin embargo, Jesús Sala no quiere hablar de otro objetivo que la salvación. «Seguimos a dos victorias del 'playout'. Confío que cuando lleguemos a las trece victorias respiraremos. A partir de ahí, seguramente no renunciaremos a nada, pero no podemos permitirnos pensar en otro objetivo», aclaró.
Con respecto al próximo rival, el Palencia, Sala opina que es un «gran equipo», con jugadores que intentó fichar en verano. «Es un equipo ordenado y mucho trabajo defensivo», sintetizó.