Aunque no nos demos cuenta y pasen casi desapercibidas en nuestro ir y venir diario, conviven con nosotros. Las placas de nuestras calles recogen nombres de eminentes calagurritanos, de médicos, poetas, literatos, políticos que han puesto su granito de arena en muchos ámbitos de la sociedad española. Además, son las guardianas de los gremios de antaño o de las zonas más emblemáticas de la ciudad, aunque el tiempo acaba por hacer mella en muchas de ellas y es necesario un recambio anual.
Esta vez ha sido una veintena de placas la que ha tenido que ser retirada y sustituida. «Nos hubiera gustado cambiar alguna más, pero la economía una vez más manda», comenta para Diario LA RIOJA, Lucía Herce, edil responsable del cambio.
Las nuevas placas han ido destionadas a la zona más nueva de la ciudad y tienen una nueva imagen. «La tipografía se ha intentado adaptar a la nueva imagen corporativa del ayuntamiento y el azul es un poco más oscuro», comenta. Aunque un detalle no cambia, el escudo de la ciudad sigue estando presente en ellas.
Varios modelos
Y así, fijándose uno en las distintas placas que pueblan la ciudad, se pueden encontrar varios tipos. Las calles del casco antiguo, por ejemplo, cuentan con una señalización específica. Placas rectangulares en color vino que además del nombre de la calle cuentan con una imagen de la ciudad serigrafiada en blanco, igual que el nombre de las rúas.
Por la zona nueva podemos encontrar varios modelos que varían especialmente en el tono de azul, desde las placas recién colocadas que son más oscuras hasta el azul cielo de las placas más antiguas del municipio. Las más veteranas solo continen el nombre de la calle mientras que las más nuevas ya incluyen el escudo municipal en su parte superior izquierda.
Otra forma de señalizar las calles es la existente en zonas con casas unifamiliares. Así, un poste azul acomoda el nombre de las calles de estas zonas, especielmente en el sector B-5 o en las calles con nombres de países latinoamericanos del parque del Cidacos.