N+1 SYZ, entidad independiente especializada en productos y servicios financieros de alto valor añadido, se presentó ayer, en Logroño, ante un grupo de empresarios riojanos. Ignacio Dolz es su director de Inversiones.
- ¿Qué es N+1 SYZ?
- Somos un grupo que surgió con el afán de poder dar una opinión independiente a los clientes en un momento en el que el sector financiero, por los problemas que tiene, ha dejado de ser proveedor de sus clientes. Ahora, los clientes se han convertido en proveedores de los bancos. Quienes más fácilmente entienden qué somos son los empresarios medianos.
- ¿Cuál es el capital mínimo para ser cliente de N+1 SYZ?
- Un millón de euros. Tenemos un compromiso importantísimo con nuestros clientes y cada gestor sólo tiene como máximo unos 30.
- Si se presentan en La Rioja es porque ven cuota de mercado.
- Absolutamente. Además, por nuestra trayectoria profesional (AB Asesores, Morgan Stanley y La Caixa hasta llegar a este proyecto) hemos tenido una relación histórica con La Rioja y conocemos muy bien la plaza.
- ¿Se han marcado algún objetivo de clientes para este año?
- No. Estamos gestionando ya 600 millones en España, una cifra que nos parece razonable. Preferimos no crecer demasiado rápido para garantizar un servicio óptimo.
- ¿Cuál sería la cartera ideal para un inversor riojano, tradicionalmente muy conservador?
- La sensación de riesgo está desvirtuada. Hay activos tanto o más seguros, y con mayores rentabilidades, que los depósitos bancarios. No obstante, hay que ser prudentes porque, aunque la valoración de los mercados es atractiva, no es un año para arriesgar mucho dinero. En los momentos de tensión, cuando más miedo hay, es cuando aparecen las mejores oportunidades. Así que es en los momentos de euforia cuando hay que hacer mudanza, irse a las trincheras y esperar.
- ¿Cuándo calculan que será el momento de salir de la trinchera?
- No tenemos prisa. La volatilidad en los mercados seguirá, así que los inversores se tienen que plantear el 2012 como un año de gestión y han de mantener nervios de acero para aprovechar la montaña rusa.
- Y ¿cómo se les convence de ello?
- Basando nuestra relación en que pueden confiar en nuestra independencia de criterio. Como un paciente lo hace con su médico.