Los presuntos asesinos del primer ministro serbio Zoran Djindjic ya se encuentran entre rejas. Veinte meses de investigaciones y seguimientos a los sospechosos y sus familiares dieron el mejor resultado posible: la captura en Valencia de Vladimir Milisavljevic, autor material de la muerte de Djindjic y lugarteniente del también arrestado Luka Bojovic, uno de los fugitivos más buscados por Interpol. El tercer detenido es Sinisa Petric, alias 'Baku', otro de los criminales a sueldo de una organización mafiosa implicada en más de 20 asesinatos en Serbia, Holanda y España.
Los tres fugitivos fueron apresasados el jueves por una decena de policías de paisano en un conocido restaurante de la calle Marqués de Dos Aguas, en el centro de la ciudad de Valencia. «Entraron con paso rápido y rodearon la mesa donde estaban los clientes», explica Nuno Fonseca, el camarero que atendió a los presuntos criminales.
Los agentes pidieron la documentación y cachearon primero a Vladimir Milisavljevic, que no ofreció resistencia en ese instante, pero uno de los comensales se levantó y se encaró con los policías. Fueron los únicos momentos de tensión. «Todo fue muy rápido. Los policías se tiraron encima de ellos y los esposaron con las manos en la espalda», relata Nuno. «Tenía miedo por si destrozaban el restaurante, pero al final no causaron daños», añade el camarero.
Un cliente que estaba tomando un café en la barra estuvo a punto de llamar al teléfono de emergencias 112. «Creíamos que era una pelea entre mafiosos porque todos los policías iban de paisano, pero luego se identificó uno con su placa», afirma Nuno.
Poco después llegaron más agentes y trasladaron a los tres hombres en sendos vehículos a dependencias policiales. Allí los identificaron plenamente y les leyeron sus derechos como detenidos por las órdenes internacionales de búsqueda y captura -emitidas por varios países- y otros delitos perpetrados en España.
Con los arrestos de Milisavljevic, Bojovic y Petric, la Policía Nacional concluye una operación desarrollada durante más de año y medio en colaboración con las autoridades serbias y holandesas. Sobre Bojovic, de 39 años de edad y natural de Belgrado, constan diversas condenas en su país por delitos de asesinato, tráfico de seres humanos, drogas y armas, y otros delitos relativos a la prostitución.