Marc Gasol ya es una estrella. En su cuarta temporada en la NBA ha sido elegido por los entrenadores y formará parte del selecto equipo de la conferencia Oeste. Era de esperar. Sus números le avalan. Sin embargo, algo más que sus estadísticas le han llevado hasta el 'show' americano. Gasol es dueño y señor de la pintura. Estandarte de los Grizzlies, el pívot representa la garra y la lucha que caracterizan al oso que preside el escudo de Memphis.
No solo su juego esta temporada es el causante de que Marc milite en el All Star. El catalán aterrizó con la presión de ser hermano un Pau que había batido todos los récords de un recién llegado. El mediano de los Gasol no se encogió ante la adversidad. Demostró que no tiene nada que envidiarle al jugador de los Lakers y se convirtió en cabeza visible de los Grizzlies. De hecho, su aportación fue decisiva para que Memphis disputara los 'play off' la pasada campaña.
Con respecto a la temporada actual, la baja por lesión de Zach Randolph parecía presagiar que el rendimiento de 'los osos' disminuyera. Sin embargo, Marc tomó galones y ha mejorado en casi todos sus apartados estadísticos, con un promedio de 15 puntos, 10,2 rebotes, 2,7 asistencias y 2,2 tapones.
La cruz
Marc se convierte en el segundo español en disputar un All Star. El primero fue Pau, que esta vez se queda fuera después de haber disputado cuatro partidos de las estrellas. Andrew Bynum será el pívot que acompañará a Kobe como jugadores de los Lakers en el gran encuentro.
Sin embargo, Pau no se rinde. El jueves se reivindicó en el triunfo a domicilio de los californianos ante los Celtics (87-88). Pau aportó un 'doble doble' con 25 puntos y 14 rebotes y protagonizó la jugada decisiva cuando puso un tapón a Ray Allen que significó la apurada victoria del equipo angelino.
Ricky, novato oficial
Ni el seguidor más acérrimo de Ricky Rubio le hubiese podido augurar un debut tan magnífico como el que está protagonizando. Sólo tardó 10 partidos en hacerse con la titularidad de los Wolves, que con él presentan su mejor balance en cinco años, y su capacidad para repartir juego, su mejor virtud, le sitúa ya entre los mejores novatos de la historia en esa faceta.
El base español ha sido seleccionado para jugar el partido de 'rookies' del All Star de la NBA, que por primera vez se disputará entre equipos mixtos de los novatos y los jugadores de segundo año.