El Hospital San Pedro está «a punto de explotar». Así lo vaticinó ayer el portavoz parlamentario del PSOE riojano, Francisco Javier Rodríguez, en una comparecencia pública en la que anticipó el debate previsto hoy en el Parlamento regional, donde la situación sanitaria ocupará buena parte de la sesión. «No es una exageración de la oposición ni se trata de crear alarma», afirmó Rodríguez invitando a que cualquiera visite el centro para certificar el diagnóstico que ayer describió: camas cruzadas en diferentes partes del hospital, un ala (la 4ªC) cerrada desde el verano para ahorrar en mantenimiento, pacientes que han pasado 20 días en los boxes de la Unidad de Corta Estancia (UCE), usuarios aguardando entre cuatro y cinco días en observación de urgencias hasta subir a planta, enfermos de UCI ubicados en las salas de reanimación, operaciones suspendidas por falta de espacios libres, al menos 65 personas ingresadas en áreas que no les corresponden... La situación es «alarmante, demencial, un escándalo», en palabras de Rodríguez.
El cuadro descrito deriva, a su juicio, de los recortes presupuestarios y de personal aplicados por el Gobierno regional. «El PP los niega o habla sólo de ajustes, pero basta pasearse por el centro para comprobar cuál es la realidad», agregó. Según sostienen los socialistas, la no renovación de trabajadores interinos -al igual que sucede en otros servicios públicos como Educación- está generando una crítica falta de medios humanos en el hospital, que se agudiza en esta época ante el aumento de demanda.
Rodríguez Peña fue más allá y vinculó el reciente relevo en la dirección médica del San Pedro a esa situación «insostenible». Según dijo, «oficiosamente» Joaquín Enrech dimitió del cargo por su disconformidad con la actual coyuntura y ha sido recolocado en una plaza «menos estresante y creada para él» en atención al paciente con el «inefable» Ernesto Garrastachu.
Tanto la Consejería de Salud como el aludido lo negaron tajantemente. «Ni la situación es insostenible ni yo he dimitido», zanjó Enrech a preguntas de Diario LA RIOJA. Según el exdirector médico, no existen camas cruzadas y el hospital experimenta el repunte estacional propio de estas fechas. Por otra parte, su cese obedece, como otros recientes nombramientos, a una reestructuración del organigrama después de más de cinco años en el cargo desde donde ha gestionado el traslado del San Millán y la ampliación de la cartera de servicios. «Ya me tocaba», resume «encantado», tanto con la labor desempeñada como de su nueva tarea.
También en clave sanitaria, el PR opinó ayer que la publicación en el BOR del coste de ciertas asistencias busca «hacer desistir a los ciudadanos de utilizar la sanidad pública».