El Mirandés se aferra a la épica y espera un milagro que le de la oportunidad de mantener viva su apasionada aventura copera y presentarse nada menos que en la final. Carlos Pouso, su técnico, garantiza que no van a ir de fiesta a 'La Catedral' y avisa de que, pese a la adversidad del resultado, a veces «ganan los malos».
Lo tiene difícil el segundo equipo en el corazoncito de millones de españoles. En el partido de Anduva (1-1), Llorente demostró porqué suena como '9' titular de la selección y resolvió el encuentro con un doblete que dejaba al Mirandés en la cuerda floja. Sin embargo, Lambarri marcó en el descuento el gol de la esperanza para el humilde de Segunda B que ha dado la vuelta al mundo.
La expectación es máxima. La afición de Miranda del Ebro no quiere perderse la vuelta, y se queja de la poca disposición de entradas para el choque -600 localidades-, las mismas que los castellanos ofrecieron a los vascos. El conjunto burgalés no tiene nada que perder.
Las eliminaciones de Villarreal, Racing y Espanyol lo acreditan como serio candidato para dar la sorpresa. Jugadores como el banquero Pablo Infante, que supera en goles a Messi en Copa, o el central Caneda, el héroe ante los 'pericos', no van a perder la oportunidad de utilizar más que nunca esta Copa del Rey como escaparate y saltarán al terreno de juego a dejarse la piel. Sin embargo, tienen enfrente a un Athletic que, aparte de ser un experto en el 'torneo del K.O.' -con 23 títulos coperos-, se ha asentado en Liga en puestos europeos con un juego compacto que lo convierte en un equipo con mayúsculas, difícil de batir y más ante una afición que empuja al máximo.
El 'Loco' Bielsa no se fía. Los 'leones' vienen de disputar un choque vibrante frente al Espanyol, que les empató en los últimos compases del encuentro merced a un enorme disparo de Albín. El Mirandés también les hizo el gol en el partido de ida de semifinales, cuando la semifinal parecía ya más que encarrilada hacia el 'Botxo', pero el Athletic esta vez no quiere relajarse. Saldrá con toda su artillería disponible para no dar opciones a los jugadores de Pouso. Pero esto es fútbol y la Copa siempre es mágica.