El 'efecto Simeone' sigue vigente, aunque al Atlético le faltó frescura ofensiva y gol para imponerse al Valencia en el primer examen del técnico argentino contra un grande. En un duelo intenso, de tú a tú, los rojiblancos, más ambiciosos, solo pudieron empatar en el Calderón frente al Valencia y no lograron entrar en puestos de Champions, aunque dados los precedentes de un equipo que estaba hundido hasta la llegada de Simeone, para el Atlético no sea un mal resultado.
Bastante mejor fue sin embargo para el Valencia, que para consolidarse en la tercera plaza y mantener siete puntos de ventaja sobre el equipo madrileño, siempre se conformó con un punto, aunque en la segunda parte se arriesgó demasiado ante el empuje de los locales. También es cierto que pudo ganar el Valencia sin hacer méritos, con un remate envenenado de Jordi Alba que se marchó rozando el palo cuando quedaba un cuarto de hora para el final y el Atlético, que ha recuperado la garra, ya estaba acusando tanto esfuerzo.
El centrocampismo, el temor de ambos y la ausencia de ocasiones ya primaron en un primer tiempo en el que los porteros fueron los protagonistas al salvar un par de oportunidades de Adrián y Piatti. Fue lo único destacado de ese periodo intenso, de mucha pelea, pero muy escaso de fútbol y alternativas. Ninguno fue capaz de romper la igualdad que se vio sobre el terreno de juego, porque las llegadas escasearon y los goleadores, Falcao y Soldado, estuvieron muy solos y desasistidos. Atlético y Valencia se preocuparon más por contener que por lanzarse a por la victoria.
Rami y Alves evitan el gol
Con Piatti por detrás de Soldado, el Valencia tuvo otro recurso notable en ataque, pero la defensa rojiblanca, a pesar del dominio que ejercieron los visitantes durante varios minutos, demostró solidez y aplomo con la pareja Miranda-Godín. Este, sin embargo, tuvo que abandonar al comienzo de la segunda parte con un corte en la pierna tras un choque con Diego Alves en una acción en la que el Calderón, y Simeone, reclamaron penalti. El portero arrolló al central en su salida de puños y Godín resultó lesionado. En ese momento el choque estaba completamente abierto, porque el Atlético había conseguido sobreponerse y decidió dar un paso al frente tras el descanso. Sin embargo, durante esa tímida reacción local, se echó en falta más profundidad, centros desde la banda, y capacidad de sorpresa de sus delanteros.
El Atlético no pudo porque el Valencia se cerró muy bien y las intentonas locales carecieron de chispa y profundidad. Tampoco explotaron los rojiblancos su contraataque, porque se mostraron muy imprecisos y cegados cuando se les presentó la oportunidad. Así, excepto en un gol cantado que salvó en la línea Rami a remate de Falcao en el minuto 65, los de Emery no sufrieron demasiado en defensa, aunque el genial Alves tuvo al final trabajo.