Según Sandro Rosell, «la cosa no pinta bien» para el Barcelona esta temporada en la Liga a causa de los árbitros. Lo evidente es que el campeonato pinta ahora blanco, después de que el Real Madrid mantenga sus siete puntos de ventaja gracias a su octava victoria consecutiva a domicilio, lo que le ha permitido conseguir 28 puntos de 33 posibles fuera del Bernabéu.
El equipo azulgrana, sin embargo, aunque solo ha cedido un empate en su estadio, ha perdido fuelle lejos del Camp Nou. Ha cosechado resultados muy adversos a su objetivo. El último, un empate sin goles en Villarreal.
El Barça ha perdido nada menos que 13 puntos a domicilio. A falta de 17 partidos, con 51 puntos aún en juego, el líder camina con paso firme hacia el título. Solo el Madrid puede perder ya esta Liga.
¿Tiene razón el presidente culé? ¿ Son siete puntos un hándicap imposible de superar? La historia del fútbol revela escaladas épicas en la competición. Claros ejemplos son el Valencia y el propio Barça, que se encontraba en la temporada 1993-94 en una situación muy similar a la de ahora. El 'Dream Team' luchaba por su cuarta Liga consecutiva con Guardiola de cerebro, entonces dentro del campo, y el Barça le arrebató el título al Deportivo en la última jornada.
No hay que hacer mucha memoria para recordar la victoria final de un equipo en clara desventaja. En la Liga 2003-2004 el Valencia de Benítez remontó al Madrid de Queiroz la misma diferencia que tiene ahora mismo el equipo blanco con respecto al Barça. El Real Madrid venía de ganar el anterior campeonato de la mano Del Bosque y Queiroz fue el elegido como sustituto del actual seleccionador nacional. Pese al buen primer tramo de temporada, el Madrid de los 'galácticos' encadenó una serie de malos resultados que comenzaron a sembrar dudas en el coliseo blanco.
La derrota en la final del Copa contra el Zaragoza y la eliminación en la Champions ante el Mónaco fueron las claves de la debacle madridista. El Madrid tiró por la borda una ventaja de ocho puntos que había acumulado en la jornada 26ª. El Valencia supo tener paciencia y remontó la mayor distancia de la historia desde que la Liga se juega a tres puntos ganados y uno empatado. A la postre, el Valencia conquistó el título tras una impresionante escalada. El Real Madrid terminó cuarto, a siete puntos del campeón, por detrás del Barcelona y el Deportivo. Antes, hubo otras remontadas igual de valiosas cuando el sistema de competición daba dos puntos al vencedor y repartía uno por el empate.
Con Guardiola de director de orquesta del 'Dream Team' en el 94, el Barcelona perdió 6-3 en La Romareda frente al Zaragoza y se quedó a seis puntos del Deportivo, una diferencia que con el baremo actual equivaldría a nueve puntos. Las jornadas para recuperarlos eran quince, dos menos que ahora, y los azulgrana lo consiguieron. Incluso en la Liga 1998-99, la del 'Centenari', el equipo azulgrana llegó a estar nueve puntos por debajo del Mallorca a comienzos de la temporada.
En la Liga 1991-92, el Barcelona recuperó una distancia abismal para arrebatarle la corona precisamente al Real Madrid. En cualquier caso, ningún equipo dirigido por José Mourinho ha dejado escapar una Liga con tres o más puntos de ventaja. El técnico portugués ha acreditado una gran reputación como combatiente de rentas mucho menores que la actual.