El Villarreal ganó 1-2 al Sevilla en el Sánchez Pizjuán y logró su primer triunfo de la temporada fuera de casa, lo que permite al 'submarino' amarillo emerger desde los puestos de descenso a costa de los sevillistas, que llevan siete partidos sin vencer y se hunden cada vez más en medio de la bronca de su afición. El equipo castellonense, muy necesitado por su peliaguda situación, llegó con la plaga de bajas que le acompaña esta temporada, sin Nilmar, Marcos Ruben ni Rossi arriba, e intentó tocar y tocar el balón, su mejor arma antaño, para buscar su ocasión.
Los de José Molina se hicieron con el control del centro del campo y fueron erosionando al equipo andaluz, que anduvo perdido, despistado y falto de intensidad, con lo que los amarillos, con Borja Valero al timón, aprovecharon la pasividad de su rival y, en su primera acción clara, se adelantaron por medio de su 'cerebro' Borja Valero, tras un centro al área de Ángel a los 21 minutos.
Los sevillistas, sin orden alguno, buscaron un zarpazo que se les negó, y ante su desequilibrio y falta de norte el Villarreal aprovechó su momento. Marcó Camuñas el sevillismo armó la bronca.