Hay que amar mucho el fútbol para jugar o contemplar un partido como el de ayer en La Isla. Lo cierto es que tanto Berceo como Ciudad de Alfaro se jugaban buena parte de sus opciones de permanencia en la categoría, son rivales directos, pero el intenso frío, el fuerte viento, la lluvia intensa y el terreno de juego embarrado convirtieron La Isla en un lugar inhóspito. El encuentro, sin embargo, fue muy intenso, aunque noble.
Con las bandas impracticables, era de esperar que las ocasiones más peligrosas del partido llegaran a balón parado. Y así fue, aunque el Berceo se atrevió a jugar tocando y controlando el balón, mientras que el Ciudad de Alfaro se limitó a buscar a sus delanteros con balones largos. Los alfareños se adelantaron pronto y gracias a un córner. Primero Fernández remató al palo un saque de esquina y en el segundo córner consecutivo fue Sergio el que aprovechó la pasividad defensiva para rematar con el pie a las mallas.
El juego fue, sobre todo, físico, y por eso los visitantes, más corpulentos, lograron aguantar bien el resultado hasta el final de la primera parte. Por el camino, Lucea, cubierto completamente de barro, tuvo que ser sustituido en el descanso debido a una brecha en su ceja izquierda. El empate llegó gracias a una falta centrada al área que peinó Galilea y Víctor cabeceó dentro.
Durante la segunda parte fue el Berceo el que llevó siempre la iniciativa y creó peligro buscando la victoria. Aarón intentó un gol olímpico en el minuto 76 que despejó el portero Blázquez. Poco después, el propio Aarón estrelló un balón en el larguero, pero el marcador ya no se movió y se impuso el empate.