Los datos nacionales hablan de una caída en las ventas de libros del 4% y en el caso de la facturación, del 3% durante el 2011. Loli Magaña no dispone de datos regionales, pero sí reconoce que «el año pasado notamos la bajada fruto de una crisis generalizada, que además ha coincidido con una campaña de libros de texto muy pobre» porque no se ha producido la reposición que tocaba en Secundaria, ya que la Consejería de Educación prolongó un año más el uso de estos libros.
Frente a esta tendencia, los libreros de la región continuarán impulsando campañas conjuntamente -presumen de ser un gremio muy dinámico y corporativo-, como la que en abril les llevará a celebrar el Día del Libro durante una intensa semana de descuentos y regalos.
Afortunadamente, el libro digital no parece presentar, de momento, batalla al analógico. «Ahora mismo -dice Magaña-, la venta de descargas en España está muy verde porque se creó una plataforma, Libranda, que no está tirando lo que los editores pensaban y los primeros que se tienen que replantear el tema son ellos para ofrecer el servicio a la librería y al cliente». Y a ello añade que las ventas de e-book es irrisoria porque «la gran mayoría de la gente que tiene este dispositivo electrónico no son grandes lectores sino amantes de la tecnología. Así que, de momento, la convivencia es absoluta, aunque poco a poco tendremos que adaptarnos al sistema».
¿Más vientos a favor del gremio? La Rioja continúa a la cabeza en el ránking de índice de lectura. «Parece mentira que una comunidad tan pequeña lea tanto, y no sólo a través de las librerías sino en las bibliotecas públicas, cosa de la que estamos muy orgullosos». Un mérito que también achaca a numerosos clubes de lectura y a la «increíble» red de librerías, «donde puedes conseguir una novedad a la vez que en un Madrid o en un Barcelona o donde somos capaces de traer cualquier libro que el cliente nos demande».
Perfil
La asociación que preside Loli Magaña aglutina unas 20 librerías que dan trabajo a entre 100 y 150 empleados. Su contacto con el cliente es muy directo, en muchos casos familiar.
¿El perfil del lector riojano? «Leen mucho más las mujeres, sobre todo las del grupo de entre 18 y 35 años. Tienen un nivel cultural medio-alto, saben lo que quieren, sobre todo demandan novela y están muy informadas». Una información que se ha visto favorecida por las nuevas tecnologías. «Internet se nota mucho y la verdad es que estamos atentos a lo que se mueve por ahí», reconoce esta librera.
El 'best seller', como su nombre indica, es lo que más se vende y la novela, el género más demandado. «Pero cada vez más se compran libros de editoriales pequeñas e independientes que publican buena literatura y con presentaciones de mucha calidad». En este sentido, Loli Magaña subraya que en La Rioja hay numerosas editoriales y ediciones muy selectas. «Aquí se publican cosas muy interesantes que quizá pasan desapercibidas entre las campañas publicitarias de las grandes editoriales». Y nos informa de la nueva iniciativa puesta en marcha por una veintena de editoriales riojanas, que acaban de abrir un escaparate común en Internet en 'lomejordelaediciónriojana.com'
Los autores riojanos también tienen su peso específico. «De hecho, 'La historia de Logroño jamás contada' -de Marcelino Izquierdo y de la ilustradora y editora Judith Sáenz de Tejada- fue uno de los libros más vendidos aquí el año pasado».
Las librerías riojanas acaban de pasan página a un año -el 2011- tocado por una crisis menos virulenta que en otros sectores, con 'El método Dukan' e '¡Indignaos!' encabezando los títulos superventas y con el liderazgo femenino en el ránking de lectores. Las cosas no pintan tan mal como en otros gremios «porque nuestro sector tiene una cosa positiva, en épocas de bonanza no subimos tan espectacularmente como otros y en las de crisis tampoco bajamos de forma exagerada. Nos movemos en una campana más estrecha».
El diagnóstico lo hace la presidenta de la Asociación de Librerías de La Rioja, Loli Magaña, quien estos días se afana en llenar las estanterías de la Biblioteca Rafael Azcona de la capital riojana. Confiesa que la elección de su responsable es muy variada y con cosas muy interesantes. El edificio, además, invita a la lectura. Y es que, como bien dice esta lectora empedernida, «la biblioteca no es el enemigo de la librería sino su complemento».