Davidelfín vuelve a dar que hablar. Si en 2002 cerró Cibeles con un polémico desfile en el que las modelos aparecieron sobre la pasarela con capuchas y sogas al cuello, en el año de su décimo aniversario también ocupará grandes titulares. Y es que su desfile de ayer en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid bien los merece. Y no solo porque Bimba Bosé, Alaska y Mario Vaquerizo cantaran sobre la pasarela, en 'play-back', 'Absolutamente', de Fangoria, sino porque ha hecho méritos para ello con su próxima colección. Bajo el título 'Will' ('Voluntad'), el creador demuestra que quien quiere, puede, y él ha pasado este examen con nota. Prendas en blanco nuclear inspiradas en batas de hospital realizadas en un tejido con efecto de cuero o negras con estampado pantera. Otro que se apunta al 'animal print' para el próximo Otoño-Invierno 2012-2013. Detalles de látex en los cuellos y los puños de las camisas que también se adornan con cintas reflectantes. Davidelfín, como también hiciera Juanjo Oliva, reinterpreta la cazadora perfecto que popularizaran Marlon Brando y James Dean en faldas, pantalones y vestidos donde las cremalleras plateadas se convierten en protagonistas absolutas.
Teresa Helbig demostró, una vez más, que lo suyo es Arte con mayúsculas. Deliciosos vestidos lenceros estilo años veinte donde las plumas, las perlas y el negro son algunas de las claves de su nueva colección. La catalana fue la encargada de abrir los desfiles de la tercera jornada de la pasarela madrileña con unas hiperfemeninas prendas en terciopelo, cuero, gasa, tul o lana. Helbig se sacó de la manga para cerrar su desfile un espectacular trío de ases: un top, un vestido corto y uno largo de tul bordados a mano con perlas, cristales y lentejuelas. «El vestido largo lleva más de dos meses de trabajo», explicó la diseñadora. Magenta, verde malaquita y nude completan la paleta de color de una colección repleta de puntillas y transparencias. Mangas terminadas en forma de lirio o manquitos de plumas son otras de las características de esta sobresaliente colección.
Las perlas también han sido protagonistas de 'Años dorados', de la cordobesa Juana Martín, quien se perdió en un ir y venir de propuestas incongruentes jalonadas con enormes semiesferas blancas de dudoso gusto y calidad. En un homenaje a la elegantísima Jackie Kennedy, Juana Martín abusa del 'strass' en una colección teñida de negro, color fetiche de la diseñadora, blanco nacarado, verde y rosa chicle. La andaluza volvió a compartir desfile con el creador vasco Ion Fiz, quien, como su colega Davidelfín, celebra en este 2012 sus diez años en el mundo de la moda. «Un número redondo: diez años, diez colores, diez siluetas, diez tejidos», resume el diseñador vasco, quien, como la mayoría de los diseñadores españoles en Cibeles, apuesta por la silueta lápiz y las faldas tubulares para la próxima temporada invernal. Mujeres a lo Cate Blanchett en la película 'El aviador' envueltas en tejidos de sastrería masculina como la pata de gallo, el ojo de perdiz o el príncipe de Gales combinados con gasa, organza, satén y gazar, entre otros. Ion Fiz apuesta por el vestido-abrigo como prenda básica del Otoño-Invierno 2013 y los tonos ahumados combinados con turquesas, topacios y malvas. El vasco se deja seducir por la piel, en pequeños detalles, en su caso, piel de potro.
Laguna y Torres
Hannibal Laguna ha encontrado la inspiración para su nueva colección en las pinturas de mujeres de Julio Romero de Torres. Sus modelos parecían recién salidas de un cuadro del pintor andaluz. «Son mis primeros recuerdos de España», señala Hannibal, quien se apuntó la baza de conseguir sentar en su primera fila a Rocío Carrasco y Fidel Albiac. Camisetas de tul debajo de los vestidos con bustiers 'nude' y bronce. Los volantes han sido otra de las notas dominantes de una colección de fiesta muy española. Kina Fernández juega con el maxi-mini en abrigos 'oversize' y vestidos de seda de 'patchwork' multicolor, como Helbig, con aroma a los años veinte. Detalles de piel en las hombreras, lentejuelas y plisados dan forma a unas prendas muy favorecedores. Bien también la nueva colección de Ana Locking, 'Time capsule'. Faldas tubo y estampado animal de dálmata. Dos de las tendencias más repetidas de las tres primeras jornadas.
A Aristocrazy, la nueva propuesta de Suárez, le ha costado participar por primera vez en la pasarela madrileña casi lo mismo que ha puesto Mercedes-Benz, por edición, para que Cibeles cambiara de nombre: más de 300.000 euros. Y es que las piezas 'oversize' en plata, muchas de ellas bañadas en oro, y pavonadas, entre otros, con zafiros verdes, esmeraldas negras y maxiperlas australianas, fueron ayer las verdaderas joyas de la corona de los desfiles. Hojas, serpientes, cocodrilos, monedas y eslabones, todo en tamaño maxi, colgaron de los cuellos, muñecas y dedos de unas modelos embutidas en monos y guantes negros. La firma de joyería puso el broche de oro a su debut cibelino con un impresionante chaleco realizado con en plata de cientos de pequeñas hojas engarzadas artesanalmente.