«Su evolución es plenamente satisfactoria y se reincorporará el lunes a su agenda habitual». El Gobierno de La Rioja despachó ayer en un comunicado de apenas diez líneas la intervención médica a la que fue sometido la víspera Pedro Sanz, a quien el jueves le fue implantado en el Hospital San Pedro un stent coronario para subsanar una «mínima lesión».
«Al presidente del Gobierno, Pedro Sanz, en una revisión médica general y rutinaria y tras la realización de una serie de exploraciones habituales en este tipo de revisiones, se le indicó la necesidad de practicar, de manera preventiva, un cateterismo para valorar su árbol coronario», explicó ayer, en declaraciones a Diario LA RIOJA, Luis Alonso, adjunto del Servicio de Cardiología del Hospital San Pedro, que fue el especialista médico que detectó la anomalía.
La técnica, programada para este pasado jueves, fue practicada por Adrián Beloscar, jefe del servicio de Cardiología del Hospital San Pedro, quien aclaró que la intervención, con una duración aproximada de una hora, «consiste en que unos catéteres o finísimos tubitos navegan hasta donde están las arterias del corazón y ahí, mediante la inyección de contraste, podemos visualizar el árbol coronario del paciente para detectar la posibilidad de la existencia de alguna estrechez».
El lunes, a trabajar
En este caso, la técnica confirmó efectivamente la existencia de la lesión que, según desveló el cardiólogo y especialista en hemodinámica, «no era muy importante pero que hay que tratarla porque si no va a más». Por ello, se decidió someter al jefe del Ejecutivo regional a una angioplastia coronaria, que consiste en la implantación de un stent, una especie de muelle de malla de acero, que abre la arteria.
«Ambas técnicas se suelen practicar una a continuación de la otra porque, como hay que pinchar una arteria, evitamos ser más agresivos. Es una técnica cruenta, pero evita la cirugía y es mínimamente invasiva, no precisa anestesia, tan sólo una pequeña sedación, y se practica en el mismo procedimiento que el cateterismo tras un necesario cambio mínimo de instrumental», resumió el doctor Beloscar.
Sometido desde el jueves a los habituales exámenes postintervención y a los controles analíticos, desde el complejo hospitalario se aseguró «que ha ido todo muy satisfactoriamente». «Posiblemente, se le dé el alta mañana mismo, sábado (por hoy) y, a fines prácticos, él podría trabajar el mismo lunes sin ninguna clase de problemas», concluyó el jefe de Cardiología.