Esteban González Pons, vicesecretario general de Comunicación del PP, rompió su silencio un mes después de conocer que no formaría parte del primer Gobierno de Mariano Rajoy, pese al papel de estilete que desempeñó durante la última mitad de la pasada legislatura.
Pons, en una de sus habituales comparaciones irónicas, declaró ayer a ABC Punto Radio que la actual sede nacional del PP recuerda «a un internado cuando las chicas y los chicos se van de vacaciones y solo quedan los huérfanos». Para que quedara claro que se trataba de un comentario coloquial añadió que «es un poco Harry Potter en vacaciones».
Antes de las elecciones generales del 20 de noviembre, Pons solía comentar que «los que tomaron las playas de Normandía nunca desfilaron por las calles de París», en alusión a que pese a que batallaba cuerpo a cuerpo contra el entonces Ejecutivo socialista tal vez no recibiera recompensa alguna cuando los suyos llegaran al poder. Como sucedió.
Fue el único miembro del exclusivo grupo de dirigentes populares que acompañaba cada lunes a Rajoy en las reuniones de 'maitines' que se quedó fuera del Gobierno. Eso sí, Pons aseveró que la explicación que le ofreció Rajoy por no formar parte de su equipo gubernamental le dejó «satisfecho». «Todos tenemos que estar en nuestro sitio y alguien tiene que estar en el partido y yo soy uno de ellos». Uno de sus cometidos será mantener «viva» la llama del PP. No obstante, dejó claro que el líder del PP no tiene obligación «ni con él, ni con nadie».
Cospedal
Confesó, aunque de manera indirecta, que su pretensión era ser ministro. «Hay momentos en que esperas algo y no te llega». Tal vez por ello, sus pretensiones ahora son menos ambiciosas. Sobre todo porque da por hecho que María Dolores de Cospedal seguirá siendo la número dos del partido, con lo que espera desempeñar un cargo similar al que ostenta ahora en la estructura del partido.
Tiene pocas dudas de quedarse fuera de la próxima dirección del PP, porque, a su juicio, lo ha hecho «regular tirando a bien» y la comunicación no ha sido un problema para Rajoy en los últimos años.
Sobre los contratos que suscribió en su día como consejero de la Generalitat valenciana con el Instituto Nóos, Pons negó relación alguna con el asunto Urdangarin y rechazó que su citación como testigo en ese caso le hubiera costado el puesto de ministro.