Logroño. La ley del mercado es inexorable y ni siquiera la solidaridad es capaz de esquivarla. La omnipresente crisis extiende como una plaga la necesidad, que contagia ya con su virus a miles de hogares de la región, a decenas de miles de riojanos, un ejército abocado a rogar ayuda ante las puertas de entidades donde no cabe casi nadie más. Las organizaciones de beneficencia riojana, agradecidas por el goteo constante en el incremento de la oferta &ndashdonativos, ayudas y voluntariado-ndash, admiten con desesperación que están desbordadas por la demanda de tanto damnificado.
Sólo algunas pinceladas sirven para trazar un boceto aterrador: más de cinco millones de parados en España, 29.000 de ellos en La Rioja; un centenar de comensales, de media, en cada comida y en cada cena en la Cocina Económica de Logroño; 17.000 personas atendidas en el Banco de Alimentos el pasado año, el triple que en el 2007; Caritas se ocupó en el 2010 de 19.692 personas con 59.076 atenciones, casi el doble de las 35.388 del 2008; en Cáritas Chavicar cae el 30% la donación de ropa, pero crece el 20% la petición de ayudas; Cruz Roja cerrará su lsquocontabilidad&rsquo del 2011 con alimentos repartidos a 48.000 personas, el doble que hace cinco años cuando la crisis empezaba a mostrar sus primeros síntomas... La crisis multiplica sus víctimas y de momento, aunque con heridas leves, sobrevive con buena salud una solidaridad cada vez más necesaria.
Luis Lleyda Alonso. Director de Cáritas
«No llegamos a más»
«La demanda de ayuda creció un 20% entre el 2009 y el 2010 y aunque del 2011 no tenemos datos todavía, seguro que el número de atenciones no ha podido incrementarse tanto, pero no porque no haya más personas necesitadas, que las hay, sino porque ya no llegamos a más. ¿Que va a subir? Seguro, por el esfuerzo extra que hacen los voluntarios y trabajadores, pero estamos desbordados. La gente está más concienciada, aunque también más limitada porque todos, más o menos, estamos afectados por la crisis, han subido las ayudas, los voluntarios y la solidaridad, pero no lo suficiente. Nos llegan personas que jamás en su vida soñaron que tuviesen que llamar a nuestra puerta».
Jesús Pablo Romero Pérez. Gerente de Cáritas Chavicar
«La ropa cae el 30%»
«Cáritas Chavicar tampoco escapa a la crisis. En el área de empleo las subvenciones caen. Nosotros nos financiamos a través de fondos europeos, que el año que viene desaparecen; a través de IRPF, de empresas con responsabilidad corporativa y de instituciones, que han ido a la baja en todos los casos; y de obras sociales, que han caído casi un 50%. En el área de intermediación laboral se ha atendido a un millar de personas, el doble que lo que se atendía en el 2007 y en la social, gracias a las ayudas del Gobierno de La Rioja y del Ayuntamiento de Logroño, hemos podido reconducir la situación.
En el área medioambiental, lo que más nos preocupa es la caída en la recogida de ropa, que ha descendido muchísimo, y de muebles. En el caso de la ropa, nos movemos por picos en los cambios de temporada, pero este invierno no ha sucedido y el desplome es del 30%. Además, la gente aguanta más antes de donar esa ropa, con lo que nos llega más deteriorada. Sin embargo, la necesidad se dispara. A la Tienda con Corazón, ha acudido un 20% más. Además, se ha notado un cambio de perfil: si antes teníamos un 80% de inmigrantes y un 20% de nacionales, ahora se está equiparando, 60% a 40%. En bazar y muebles, el porcentaje es de 90% nacionales y 10% inmigrantes».
Fernando Reinares Hernáiz. Presidente de Cruz Roja
«Hay que buscar fondos»
«Cómo no se va a notar la crisis. Uno de los mejores ejemplos es nuestro plan de alimentos, ya que repartimos a 53 entidades de ayuda junto al Banco de Alimentos. En el ejercicio del 2011 se han repartido unos 561.000 kilos de alimentos procedentes del Fondo Español de Garantía Agraria en tres fases. Tenemos asociaciones de inmigrantes, de gitanos, ayuntamientos, asambleas locales de Cruz Roja, colectivos de la tercera edad... En cada una de esas fases hemos repartido a unas 16.000 personas, 48.000 en total, cuando en el 2007 eran 24.000. Para este 2012 se trabaja en un cambio en el programa, con la incorporación de alimentos más básicos, como legumbres, arroz, aceite y conservas, pero tenemos que buscar fondos.
En cuanto al plan de empleo en favor de la inserción laboral en dificultad social, Cruz Roja ha atendido desde el 2002 a más de 4.000 personas, pero casi un millar, el 25%, llegó en el 2011.
Nuestra fortaleza son nuestros voluntarios, tenemos ya 2.300 en La Rioja, y nuestros socios, que con 600 nuevos son ya 9.820, nuestra solidaridad más importante. La solidaridad no para de crecer, pero la necesidad se dispara a pasos agigantados. En cuanto a las instituciones, sobre todo muchos ayuntamientos a nivel nacional, que no es el caso riojano, tienen una deuda económica considerable con Cruz Roja. De momento, gracias a nuestra política de austeridad, podemos defendernos con recursos propios, pero como las instituciones tarden mucho en pagarnos... ».
Faustino Gil García Pres. del Banco de Alimentos
«Hay mucha necesidad»
«Los alimentos recibidos, sobre todo procedentes de los excedentes de empresas de alimentación riojanas y de donaciones de particulares, sí que han subido un poco, casi 100 toneladas más en el 2011 que en el año anterior, y hemos cerrado el ejercicio en 860 toneladas.
A pesar de que las entidades de reparto han subido muy ligeramente, una o dos más, lo que sí se ha incrementado mucho es el número de familias necesitadas. Seguimos dando alimentos, pero menos de los que quisiéramos, y nos gustaría hacerlo con más frecuencia. Hemos atendido a 17.000 personas, en el 2010 eran 16.000, pero en el 2007, antes de la crisis, apenas eran 6.000. Entonces repartíamos 70 kilos por persona y año y ahora sólo son 60.
Con 30 voluntarios, hay donativos de particulares y de empresas riojanas, una solidaridad que también ha aumentado ligeramente, pero claramente insuficiente en relación a la subida de las necesidades. De hecho, ayer suscribí con el consejero de Presidencia, Emilio del Río, el convenio anual con la Comunidad Autónoma de La Rioja, que para este año registra un incrementado de 5.000 euros, de los 20.000 del año pasado a 25.000. También estamos pendientes de la reunión con el Ayuntamiento de Logroño, que, hasta ahora, se hace cargo del pago del alquiler de una de las lonjas, que asciende a unos 13.000 euros anuales. Más preocupante es que el pasado año padecimos la baja de dos entidades financieras y con otras estamos a la espera de que nos comuniquen qué aportación pueden hacernos cuando su apoyo representaba hasta ahora el 15% del total de nuestros respaldos».
Emilio Carreras Castellet Presidente de Cocina Económica
«Los convenios que mantenemos tanto con la Comunidad Autónoma, unos 45.000 euros anuales, como con el Ayuntamiento de Logroño, una subvención fija a la guardería social de 65.000 euros y una cantidad por el número de raciones, se mantienen sin merma. También muchas entidades financieras aportan una cantidad, no muy grande, y las cuotas de nuestros colaboradores y aportaciones privadas crecen. Todo es de agradecer, pero lo que pasa es que la demanda sube muchísimo más que la solidaridad.